Dos cómplices mediáticos o literarios del fraude electoral de 2006 recuerdan este jueves 2 de julio de 2026 —uno en Excélsior, el otro en Milenio— aquel lamentable acontecimiento. Los dos, Carlos Tello Díaz y Jorge Fernández Menéndez, han escrito desde entonces artículos periodísticos para justificar la inmoral llegada al poder de Felipe Calderón, y ambos publicaron libros para validar semejante atrocidad.
Tuvo bastante más impacto el libro de Tello, 2 de julio. La crónica minuto a minuto del día más importante de nuestra historia contemporánea. El de Fernández Menéndez, Calderón presidente, la lucha por el poder, de plano fue ignorado por la opinión pública.
El libro de Carlos Tello, tan cargado de mentiras como el de Jorge Fernández, resultó noticioso no por lo que contaba, sino porque en la televisión, en 2007 —en un programa en CNN que conducía Carmen Aristegui—, con todo cinismo admitió que él era un mentiroso. Yo estaba en ese programa. Reproduzco enseguida el video (la confesión de que calumniaba a Andrés Manuel López Obrador, el señor Tello la hace por ahí del minuto 3 con 23 segundos).
Ahora presento un resumen escrito del diálogo entre Aristegui, Tello y yo —lo publico tal cual lo elaboró ChatGPT, sistema de inteligencia artificial al que pedí la transcripción para ahorrar tiempo—:
- El momento crucial del debate fue cuando Carlos Tello Díaz intentó sostener que Federico Arreola había sido su fuente y, tras la presión de Carmen Aristegui y la insistencia, terminó admitiendo que esa afirmación era falsa. La transcripción fue reproducida íntegramente por Julio Hernández López en ‘Astillero’ y por otros medios de la época.
- Los pasajes más importantes son estos:
- Federico Arreola: “Demuestra que Andrés dijo eso. Di tu fuente. Si la tienes”.
- Carlos Tello: “Sí la tengo”.
- Federico Arreola: “¡Dila!”.
- Carlos Tello: “No la voy a decir… es la única que me reservo”.
- Después de varios minutos de presión, vino el momento decisivo:
- Federico Arreola: “Di el nombre. Di el nombre. Atrévete. Atrévete”.
- Carlos Tello: “Tú, tú fuiste la fuente”.
- Federico Arreola: “Mientes”.
- Carlos Tello: “Tú fuiste la fuente”.
- Federico Arreola: “¿Yo te dije?”.
- Carlos Tello: “Sí”.
- Federico Arreola: “Mientes”.
- Carlos Tello: “No miento”.
- Federico Arreola: “Sí, sí mientes”.
- Entonces intervino Carmen Aristegui con la pregunta que llevó a la confesión:
- Carmen Aristegui: “¿Fue Federico la fuente?”.
- Federico Arreola: “Miente, Carmen, yo no fui la fuente. En su mismo libro dice que yo no fui. Miente. El señor es un mentiroso. Atrévete a repetirlo (dirigiéndose a Tello) y nos vamos a los tribunales en este momento”.
- Aun así, Tello insistió:
- Carlos Tello: “Tú fuiste la fuente”.
- Federico Arreola: “¿Yo fui la fuente? Mientes”.
- Y enseguida ocurrió la admisión que convirtió ese intercambio en un episodio muy citado:
- Carlos Tello: “Miento en eso, efectivamente. Yo no… Federico no fue la fuente…”.
- Arreola respondió inmediatamente:
- Federico Arreola: “¿Entonces por qué mientes aquí, y mientes en el libro?… No puedes venir a mentir aquí… ¡Pues qué es esto; viene a mentir!”.
- Aristegui buscó cerrar la contradicción con una pregunta directa:
- Carmen Aristegui: “¿Entonces Federico no fue la fuente?”.
- Carlos Tello: “No. La fuente me la reservo”.
- Ese último intercambio es el núcleo del episodio. Según la transcripción contemporánea, Tello pasó de afirmar repetidamente: “tú fuiste la fuente” a reconocer en vivo: “miento en eso, efectivamente… Federico no fue la fuente”.
Tello me entrevistó para su libro, sí, pero…
Entrevistó también a César Yáñez y a otras personas cercanas a AMLO en aquel tiempo. Como le recuerdo en la entrevista, la palabra “perdimos”, que él atribuyó a Andrés Manuel, nunca fue expresada.
Puedo decirlo porque pasé prácticamente todo aquel 2 de julio con López Obrador, primero en su casa, donde revisábamos encuestas de salida —estaban presentes los hijos del entonces candidato presidencial de izquierda, José Ramón, Andrés Manuel y Gonzalo López Obrador, y mi hijo, Federico Manuel Arreola García—. Después estuve con AMLO en todas las reuniones en las que este participó la noche de esa jornada en un hotel del centro de la Ciudad de México, ya con numerosos integrantes de su equipo.
Frente a Carmen Aristegui, el señor Carlos Tello admitió que es un mentiroso. Agrego un calificativo porque me nace hacerlo: es un mentiroso de mierda —este adjetivo no lo aplico a Jorge Fernández, a quien de verdad aprecio, aunque siempre le reprocharé que haya apoyado con mentiras y siga apoyando con más mentiras el fraude de 2006. El coautor más importante de un reciente libro en el que Fernández Menéndez participa, Julio Scherer Ibarra, conoce a la perfección detalles de aquel atraco electoral; Jorge debería pedir asesoría a Julio para dejar de mentir sobre un episodio tristísimo de nuestra historia—.
Hoy, en Milenio, Carlos Tello Díaz cuenta otra mentira: “Su hijo Andy salió a las cinco de la tarde a Televisa, junto con Federico Arreola”.
Es verdad que el entonces muy joven Andrés Manuel López Beltrán salió de su casa, por encargo de su padre, para visitar en su oficina a Bernardo Gómez, quien tenía una encuesta de salida que daba el triunfo a AMLO —encuesta que coincidía con las nuestras—.
Lo que es falso es que yo lo acompañara. Me quedé en el departamento de la familia de López Obrador y estuve ahí hasta mucho más tarde. Bernardo puede confirmarlo, como también pueden exhibir a Tello como falsario mi hijo, los hijos de AMLO y el propio candidato al que le robaron aquella elección.
Posdata: Al final de aquel programa de Carmen Aristegui en CNN presenté una copia del video de una de las primeras versiones del documental de Luis Mandoki “Fraude: México 2006”, del que fui productor, en lo que representó mi primera y única experiencia directamente involucrado en la industria del cine. Le dije a Carmen que llevaría el filme a Los Angeles porque había gente en aquella ciudad de EEUU interesada en difundirlo. Así ocurrió uno o dos años más tarde, después de que presentáramos la obra de Luis en muchas salas cinematográficas de México. Habrá que volver a ver el documental, que el sexenio pasado se presentó en plazas públicas.
Otra posdata: Me siento orgulloso y muy afortunado de haber vivido al lado de personas extraordinarias un momento histórico: aquel en el que nació la resistencia civil que llevó a la izquierda a la presidencia en 2018 y que hoy sigue gobernando México con Claudia Sheinbaum como titular del poder ejecutivo; nadie más leal al movimiento que esta mujer paradigma de compromiso con las causas justas desde su juventud.