La llegada de la tecnología táctil y los paneles OLED a los equipos portátiles de Apple
La compañía tecnológica ha presentado oficialmente su nueva generación de ordenadores portátiles avanzados, marcando un hito histórico en su catálogo. Los nuevos MacBook Pro ProLED XDR de 14 y 16 pulgadas introducen por fin soporte multitáctil y pantallas OLED, rompiendo una de las barreras tradicionales de la marca. Además de esta profunda renovación visual, los dispositivos estrenan un chasis completamente optimizado que destaca por ser sensiblemente más delgado y liviano que las versiones anteriores.
Para exprimir al máximo este hardware, los usuarios pueden elegir entre configuraciones basadas en los procesadores M5 Pro y M5 Max. En el caso del primer procesador, la arquitectura se divide en configuraciones de CPU de 15 núcleos y GPU de 16 núcleos, o bien una alternativa superior de CPU de 18 núcleos y GPU de 20 núcleos. Por su parte, la variante más potente está impulsada por el chip M5 Max, el cual escala hasta los 18 núcleos de CPU y 40 núcleos de GPU.
Desde el punto de vista de las opciones de compra, el formato compacto de 14 pulgadas permite escoger cualquiera de las cuatro variantes de procesamiento disponibles. En contraparte, la versión de mayor tamaño de pantalla limita la selección inicial exclusivamente a las configuraciones más ambiciosas asociadas al procesador M5 Pro de gama alta.
Configuraciones extremas de memoria y almacenamiento masivo
En el apartado de la memoria unificada, el estándar base parte de unos generosos 24 GB, con la posibilidad de escalar en el configurador hasta alcanzar los 128 GB de memoria. Sin embargo, la auténtica revolución dentro de las especificaciones técnicas se encuentra en la capacidad de almacenamiento interno. Aunque el modelo de entrada mantiene el estándar de 1 TB, los ingenieros de la marca han duplicado el límite histórico anterior, permitiendo configurar los equipos con hasta 16 TB de capacidad en estado sólido.
Como era de esperar debido al despliegue de innovación tecnológica, esta familia de equipos profesionales no está pensada para presupuestos ajustados. La etiqueta correspondiente al modelo más accesible arranca en los 3.349 euros, una cifra que sirve únicamente como punto de partida antes de adentrarse en el configurador oficial de la firma.
La factura final para las versiones tope de gama
Al exprimir al máximo las opciones de personalización, los montos totales alcanzan cotas verdaderamente insólitas. Para el modelo compacto con panel táctil de 14 pulgadas, la variante definitiva integra el procesador M5 Max de 18 núcleos y 40 núcleos, acompañada por los 128 GB de RAM y el almacenamiento masivo de 16 TB. Sumando el acabado de vidrio nanotexturizado para la pantalla y un adaptador de corriente de 96 vatios, el precio asciende de forma directa hasta los 16.059 euros.
Para aquellos profesionales que prefieran el formato de 16 pulgadas, la factura se incrementa todavía más. Equipando el mismo chip M5 Max de alta potencia, idéntica memoria, almacenamiento máximo de 16 TB, panel nanotexturizado y un cargador de 140 vatios, el coste se sitúa en unos impresionantes 16.433 euros.
Conviene señalar que estos importes corresponden exclusivamente al hardware base. La cuenta final puede dispararse aún más si se decide añadir licencias de software profesional preinstalado como Final Cut Pro por un valor adicional de 349,99 euros o Logic Pro por 229,99 euros. Asimismo, la contratación opcional del seguro ampliado AppleCare+ con cobertura a tres años incrementa el monto total entre 479 y 579 euros adicionales según la edición seleccionada.
De este modo, el ordenador portátil táctil más caro que un usuario puede adquirir en la actualidad alcanza los 17.117,98 euros en su formato de 14 pulgadas, mientras que la variante de mayor tamaño se sitúa en los 17.591,98 euros.
