<div>El seleccionador de Irán denuncia la libertad vigilada que les impone Trump: "Somos el equipo más perjudicado en la historia del Mundial"</div>

El entrenador Amir Ghalenoei denunció las condiciones de la selección iraní en la rueda de prensa posterior al 2-2 contra Nueva Zelanda. Irán tiene la sede en Tijuana y solo puede viajar a la ciudad de los partidos el día anterior
Trump decreta libertad vigilada para la selección de Irán en el Mundial
El seleccionador de Irán, Amir Ghalenoei, ha aprovechado la rueda de prensa posterior a su partido contra Nueva Zelanda —en el que empataron 2-2— para denunciar la situación a la que está sometido su equipo por parte de la Administración de Donald Trump, que no permite al equipo acudir a la ciudad de los partidos con más de un día de margen. Su sede está fija en Tijuana (México), desde donde se desplazarán a Los Ángeles y Seattle.
“Las decisiones y la planificación de nuestro equipo se toman en otro lugar. Es decir, se suponía que íbamos a venir a Los Ángeles dos noches antes de este partido, pero no nos lo permitieron, y también planeábamos estar aquí esta noche, recuperarnos y regresar mañana al mediodía, pero nuevamente no nos dieron permiso y desconozco la razón. Por eso digo que la selección de Irán es quizás el equipo más perjudicado en la historia de las diferentes ediciones de la Copa del Mundo”, ha denunciado Ghalenoei en la conferencia de esta madrugada.
Irán realizó cuatro cambios durante el partido. Uno en el descanso, otro en el minuto 53, en el 64 y en el 80. Todas las sustituciones fueron por calambres, no por una cuestión técnica, según el seleccionador iraní. “Nuestra llegada tardía y el hecho de adaptarnos tarde tuvo un gran impacto en nuestros jugadores. Ahora el equipo tiene que recuperarse hasta mañana, y el equipo médico debe darnos un informe para ver qué jugadores podrán estar listos para el próximo partido”.
El choque con Nueva Zelanda se ha disputado en la madrugada de este martes, a las 3.00 hora peninsular española. El próximo partido, contra Bélgica, será el domingo 21, a las 21.00. Ambos tienen lugar en Los Ángeles, pero entre medias tienen que pasar por Tijuana, en la frontera de México y Estados Unidos.
“Quiero hablar es la injusticia y opresión que sufre el equipo iraní. Creo que estuvimos tanto tiempo volando que ni siquiera estuvimos en tierra; no nos dieron el tiempo para venir dos semanas antes y adaptarnos”, ha criticado el técnico Ghalenoei, que ha agregado: “Justo esta noche, inmediatamente después del partido, nos dijeron que teníamos que irnos de aquí, a pesar de que esta noche es vital para el próximo partido, ya que tenemos que recuperarnos”. En un primer momento, les habían permitido realizar una sesión de recuperación en la ciudad el día posterior al partido. No será así, como ha denunciado también Mehdi Taremi, delantero iraní: “Para nosotros todo es un desastre”.
“El presidente de la federación no está aquí, el director del equipo no está, el encargado de medios no está. En el banquillo queríamos hacer los cambios y un entrenador estaba haciendo el trabajo del director del equipo, asumiendo tareas administrativas para que el cuerpo técnico pudiera enfocarse en lo técnico. Por esta razón afirmo que somos el equipo más perjudicado en la historia del Mundial”, ha sentenciado el seleccionador.
De nada importó que su país y Estados Unidos, con la mediación de Pakistán, hayan cerrado un acuerdo de paz que será ratificado, en principio, el viernes en Ginebra (Suiza). La sede de la delegación de Irán no puede estar en suelo estadounidense. De inicio, el desplazamiento desde Tijuana debía hacerse el día de partido. Tras las dudas de logística y las alarmas sobre el posible perjuicio en el rendimiento del equipo, ese plazo se amplió a un día de margen, “gracias a la generosidad del presidente” (según el Departamento de Seguridad Nacional, DHS).
Una libertad vigilada y un visado expirado
Durante muchas semanas ha existido la duda de si Irán podría asistir al Mundial de fútbol, que se disputa en EEUU, Canadá y México, pero el alto el fuego firmado el pasado 8 de abril recuperó la posibilidad de que pudiera jugar en EEUU. Y, finalmente, la Administración Trump abrió la mano, pero con una condición: la sede de la delegación iraní no podía estar en EEUU.

A la izquierda, el jugador iraní Mehdi Torabi.
Tras el partido disputado esta madrugada, la Federación Iraní de Fútbol ha denunciado que el visado del jugador Mehdi Torabi —que no disputó ni un minuto del empate contra los neozelandeses— ha expirado tras haber realizado una entrada en territorio estadounidense, utilizada para este viaje. Tendrá que entrar, al menos (con la clasificación aún en el aire), otras dos veces, para jugar contra Bélgica y Egipto. “La FFI está trabajando actualmente para conseguirle un nuevo visado y garantizar así que pueda incorporarse a la selección para los próximos partidos”, ha asegurado.
El lado deportivo
La selección iraní ha comenzado su andadura en el Mundial con un empate a 2 ante Nueva Zelanda. Se ubica en el grupo G, en el que Bélgica y Egipto también han cerrado su primer partido en tablas. Por el momento, los cuatro países se sitúan igualados en la clasificación, con un punto, por lo que todos los equipos mantienen intactas sus opciones de pasar de ronda.
El seleccionador ha celebrado y agradecido el ambiente del estadio, que, según él, “fueron un punto de inflexión para la historia” del fútbol iraní. “Hoy había muchos iraníes aquí con diferentes actitudes y creencias, pero todos a una sola voz animaron a la selección nacional de su país con el corazón. En mi opinión, esta fue la verdadera victoria de este partido: que una multitud de alrededor de 70.000 personas, la mayoría iraníes, animaron a Irán con el corazón, y esto puede ser un punto de inflexión en la historia de nuestro país”.