El universo literario de Mariana Enríquez llega al Festival de San Sebastián de la mano de Pablo Larraín
El reconocido realizador chileno Pablo Larraín ha trasladado a la gran pantalla la atmósfera perturbadora y singular de Mariana Enríquez, una de las plumas más influyentes de la literatura contemporánea en Argentina. La propuesta audiovisual titulada «Mis muertos tristes» se proyecta en el marco de la 74 edición del prestigioso Festival Internacional de Cine de San Sebastián, donde compite dentro de su Sección Oficial.
Para este proyecto, el cineasta responsable de aclamados títulos internacionales se ha rodeado de un destacado elenco protagónico integrado por las actrices Mercedes Morán, Carolina Álvarez, Dolorez Fonzi y Alejandra Flechner, además de contar con la presencia de la propia autora durante la presentación oficial en tierras españolas.
Una traducción visual del horror cotidiano
Durante el encuentro con los medios, el director explicó que su principal objetivo consistió en plasmar frente a las cámaras la profunda impresión que le causó la lectura de los textos de Enríquez, reproduciendo no solo la trama sino también la densa atmósfera que caracteriza su obra.
«Hay algo que está todo el tiempo flotando en el cuerpo, en el estar y en el ser de Ema (interpretada por Mercedes Morán, quien es alguien que habita una realidad, que es capaz de ver y sentir ciertas cosas, que yo creo que todos las vemos y las sentimos también pero para ella se presentan de manera más clara; los actores, las personas que hicieron de personajes muertos para mí estaban ahí y los sentíamos, porque además teníamos que filmarlos y teníamos que hacerlo cuando estaban y cuando no estaban».
Asimismo, el cineasta destacó la perspectiva única que introduce la escritora al subvertir los roles tradicionales entre los planos de la existencia humana.
«Hay algo muy lindo que hace Mariana y es que nosotros estamos acostumbrados a ser los vivos quienes tenemos la relación con los muertos, como que somos los propietarios de los muertos de alguna manera, y creo que Mariana cambia ese punto de vista, da una voluntad, una voz a esas personas que ya no están cerca de nosotros, es algo muy interesante y muy profundo que contamina de una manera muy positiva el trabajo».

Entre la ficción literaria y el streaming
La trama sigue los pasos de Ema, una profesional de la medicina recientemente jubilada con la facultad de percibir a las ánimas, mientras intenta superar el duelo por la pérdida de su progenitora y lidiar con sus propios asuntos inconclusos. La dinámica da un giro drástico con la llegada de su sobrina Julie y el homicidio de tres jóvenes en el conurbano, lo que desata un extraño fenómeno que rompe el frágil equilibrio entre vivos y muertos.
Por su parte, la escritora reveló cómo se gestó esta alianza creativa con el realizador sudamericano. Según detalló, el manuscrito de su obra «Un lugar soleado para gente sombría» —un compendio de 12 cuentos de horror y elementos sobrenaturales que alberga la historia llevada a la pantalla— fue remitido al director antes de su publicación oficial.
El creador audiovisual seleccionó el relato titulado «Mis muertos tristes» como eje central de la dramaturgia, entrelazándolo de manera orgánica con otros textos del mismo volumen para construir una narrativa completamente renovada.
«Eso a mí me pareció un desafío muy interesante y acepté, y el trabajo fluyó muy bien, trabajamos bastante rápido, con mucha comunidad, con mucha tranquilidad, en remoto y presencialmente», afirmó la autora.
Tras su paso por el certamen cinematográfico español, la producción audiovisual de cuatro episodios se incorporará al catálogo global de Netflix el próximo 24 de septiembre.
