Una advertencia sobre el panorama económico regional
El sector empresarial en el norte del país ha manifestado su inquietud tras la publicación de los más recientes indicadores sobre el desarrollo económico de las demarcaciones mexicanas. Para el empresario chihuahuense Sahir Rentería Lugo, los resultados dados a conocer recientemente exigen una revisión profunda y urgente de las estrategias gubernamentales y productivas implementadas en la región.
El análisis surge a raíz de la última evaluación elaborada por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), un estudio que mide de manera periódica las capacidades de las entidades federativas para generar, atraer y retener talento e inversiones productivas.
Al respecto, el representante del sector privado lamentó el rumbo que han tomado los indicadores locales mediante una contundente declaración: “Caímos 7 lugares en competitividad a nivel nacional como Estado, lo más bajo de los últimos 10 años”, expuso Rentería al referirse al nuevo reporte del IMCO.
Radiografía de un desplome histórico en el IMCO
De acuerdo con las cifras oficiales proporcionadas por el organismo, el territorio norteño sufrió un descalabro significativo al pasar del octavo al decimoquinto lugar nacional. Este movimiento representa una pérdida de siete posiciones frente al ejercicio previo, marcando el registro más desfavorable para la administración estatal en la última década.
La trayectoria reciente de la región muestra una marcada volatilidad en las mediciones del instituto. La entidad se había situado en el séptimo peldaño durante los años 2022 y 2023, experimentó un descenso hacia el décimo sitio en 2024, logró un repunte temporal al ubicarse en la octava posición en 2025, y ahora enfrenta este nuevo retroceso que la aleja de los primeros puestos del ranking nacional.
Ante este escenario, el llamado desde el ámbito empresarial apunta a no minimizar las cifras y asumir el diagnóstico como un llamado de atención para replantear las políticas públicas locales, blindando las ventajas competitivas que históricamente han caracterizado a la zona.
Factores clave y fortalezas exportadoras frente al reto
Los lineamientos metodológicos del IMCO establecen que la competitividad de una región no depende de un solo factor, sino de un ecosistema complejo que involucra rubros como el empleo formal, talento calificado, infraestructura, sofisticación productiva e instituciones confiables.
A pesar de la caída generalizada en el índice, el reporte anual reconoce que el estado conserva fortalezas fundamentales, destacando especialmente en su capacidad exportadora. De acuerdo con el instituto, las ventas al extranjero equivalen al 108 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) local, un volumen impulsado principalmente por la industria de equipos electrónicos y de computación.
No obstante, la pérdida de posiciones evidencia vulnerabilidades estructurales que frenan el potencial de la región. El propio organismo federal señala que los principales desafíos a nivel nacional y estatal continúan siendo la tasa de formalización laboral, los índices de seguridad, la certidumbre institucional y el fortalecimiento de las capacidades fiscales.
Para concluir, Rentería insistió en que esta evaluación debe interpretarse como una oportunidad para corregir rumbo y elevar la competitividad de Chihuahua, un paso indispensable para destacar en un entorno económico global altamente disputado por la atracción de capitales y la creación de empleos de calidad.
