Un mitin político con estética de festival musical
Los actos públicos de la formación ultraderechista Demócratas de Suecia (SD) se asemejan más a un concierto multitudinario que a una concentración partidista tradicional. En la ciudad de Malmö, los asistentes son recibidos con café, pastas de canela y música en directo interpretada por una banda bajo un potente despliegue lumínico. Entre la multitud predominan los adolescentes, muchos de ellos sin edad legal para ejercer el voto en los próximos comicios generales previstos para el domingo.
Cuando finaliza el espectáculo musical, el líder de la organización, Jimmie Åkesson, toma el relevo como la gran figura de la tarde. Durante los últimos cuatro años, la agrupación ha respaldado a un gabinete minoritario de centroderecha, logrando modificar profundamente el panorama político del país nórdico. Con este recorrido, Åkesson asegura haber ganado la batalla ideológica y considera que su colectivo merece integrar formalmente el Ejecutivo, un hito sin precedentes históricos en la nación.
La transformación desde los orígenes
La presencia en las listas de figuras como el diputado de origen iraní Nima Gholam Ali Pour refleja el esfuerzo del partido por distanciarse de sus raíces vinculadas a movimientos supremacistas blancos desde su fundación en 1988. Para el parlamentario, el ostracismo político que sufrió la organización en el pasado ha desaparecido por completo, permitiendo que las formaciones conservadoras y democristianas acepten su incorporación a un futuro pacto gubernamental.
Sin embargo, el discurso antimigratorio sigue siendo el núcleo central de sus mensajes públicos. Desde el atril, el dirigente ultra insiste en culpar a la llegada de extranjeros de los problemas de segregación, criminalidad y deterioro del Estado del bienestar. “No me gusta la palabra ‘integración’ si significa que los suecos debamos adaptarnos a valores medievales que han llegado aquí; son quienes han venido los que deben adaptarse a nosotros, punto final”, sostiene Åkesson ante sus simpatizantes.
Nuevos temas en la agenda y un posible techo electoral
A pesar de que la retórica contra la inmigración irregular y las bandas delictivas ha sido su principal motor de crecimiento, la realidad urbana ha experimentado variaciones significativas. En Malmö, los datos oficiales de la policía reflejan una disminución notable de la violencia relacionada con el crimen organizado, con una caída del 65% en los tiroteos y del 72% en las explosiones registradas desde el año 2017.
Ante este descenso de la criminalidad callejera, los analistas apuntan a un cambio estratégico en las prioridades de la campaña. Según el politólogo de la Universidad de Lund Anders Sannerstedt, la formación ha desplazado el foco hacia la preservación de la identidad nacional, las políticas energéticas y la mejora de los servicios públicos, prometiendo incluso ampliar las subvenciones dentales para los ciudadanos. No obstante, los sondeos sitúan el apoyo a la ultraderecha estancado en torno al 20%, lo que lleva a los expertos a vaticinar que la agrupación podría haber tocado techo en su expansión en las urnas.
Un giro generalizado hacia el endurecimiento de las leyes
La influencia de SD en la política nacional se refleja en cómo el resto de los partidos han adoptado gran parte de sus posturas restrictivas. Con una población donde una de cada cinco personas ha nacido en el extranjero, el Ejecutivo liderado por el primer ministro Ulf Kristersson ha implementado una de las legislaciones de asilo más estrictas de Europa. Las cifras oficiales muestran que el año pasado la llegada de solicitantes se redujo un 97% en comparación con el pico máximo alcanzado una década atrás.
Actualmente convertida en la segunda fuerza parlamentaria con 79 de los 349 escaños, la formación de extrema derecha aspira a controlar carteras ministeriales clave si el bloque conservador revalida su victoria electoral. Mientras tanto, el debate continúa abierto sobre el alcance real de su influencia en una sociedad que transita hacia políticas cada vez más restrictivas en materia migratoria y de seguridad.
