Autocrítica institucional ante la tragedia
Tras el hallazgo sin vida de un trabajador del volante en la capital del estado, la jefatura de la Policía Municipal de Chihuahua admitió públicamente que existieron deficiencias operativas en los protocolos de seguimiento del caso. El titular de la corporación, Julio César Salas, señaló que las instancias de seguridad deben asumir su responsabilidad cuando se cometen errores que limitan la eficacia de las labores de localización.
El jefe policiaco reconoció que el principal margen de mejora estuvo en la falta de profundidad durante el rastreo del automóvil de la víctima. A pesar de que la unidad contaba con registros de rastreo a través de herramientas tecnológicas, los agentes omitieron extender los recorridos de búsqueda en las rutas clave que habrían permitido dar con el paradero del transportista con mayor rapidez.
Coordinación con la Fiscalía General del Estado
Ante los cuestionamientos sobre el flujo de la investigación, el mando de seguridad aseguró que la corporación mantiene un canal de comunicación permanente con la Fiscalía General del Estado. El objetivo principal de este enlace es aportar datos duros, bitácoras y herramientas tecnológicas que faciliten el esclarecimiento de los hechos y determinen las responsabilidades correspondientes.
Como parte de estas acciones conjuntas, Salas detalló que ya se solicitó formalmente un oficio de colaboración dirigido al Ministerio Público, documento que respaldará la continuidad de las diligencias ministeriales y operativas en curso.
Delimitación de responsabilidades operativas
Respecto a la intervención de los agentes municipales en las zonas donde se detectó el automóvil, la autoridad aclaró cómo se manejó la información geográfica. La corporación entregó a la Unidad de Personas Ausentes datos precisos sobre el posible paradero del automotor, estableciendo además un perímetro específico de rastreo para optimizar los recursos de búsqueda.
Sin embargo, el comisionado puntualizó que los elementos preventivos a su cargo no ingresaron de manera directa a la colonia donde finalmente fue ubicado el vehículo, limitando su participación al intercambio de información con la fiscalía encargada de la investigación ministerial.
Reconocimiento del malestar familiar
Al ser cuestionado sobre las críticas y el dolor expresado por los allegados de la víctima, el funcionario asumió una postura de apertura frente al descontento ciudadano generado por la actuación policial durante las primeras horas críticas del reporte.
“Hay que aceptar cuando nos equivocamos”, sostuvo Salas durante su declaración, añadiendo que la prioridad actual de la corporación es sumar esfuerzos con las autoridades ministeriales para esclarecer el caso por completo y atender las demandas de justicia de los familiares del taxista.
