Fundación cima x ti rescata 165 toneladas de comida para combatir la vulnerabilidad alimentaria
En el marco del Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, la compañía mexicana de alimentos CIMA, con sede en el estado de Chihuahua, reveló un balance sobresaliente de su iniciativa altruista. A través de su brazo social, la organización ha logrado mitigar los estragos del hambre y la merma de recursos comestibles mediante una logística enfocada en el aprovechamiento de excedentes.
Una estrategia sólida contra el desperdicio y la vulnerabilidad
Desde la puesta en marcha de sus actividades filantrópicas hace aproximadamente tres años, la iniciativa ha conseguido canalizar un total de 165 toneladas de alimento. Estas provisiones, perfectamente aptas para el consumo humano, se originan tanto de inventarios adicionales no requeridos por el mercado como de mercancía cuya envoltura o presentación sufrió algún deterioro estético, impidiendo su venta tradicional pero manteniendo intactas sus propiedades nutricionales.
Durante el transcurso de 2026, la empresa ha sumado un total de 84,448 kilogramos de alimento donados de manera directa. Las demarcaciones geográficas que han concentrado el mayor volumen de recepción de estos suministros incluyen a Aguascalientes, Ciudad Juárez, Cuernavaca, la capital de Chihuahua, así como Zacatecas y Oaxaca.
El panorama crítico de la pérdida de alimentos en México
La conmemoración de esta jornada mundial, impulsada por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas en 2019, busca evidenciar una problemática de dimensiones alarmantes a nivel nacional. Según las proyecciones compartidas por la Red de Bancos de Alimentos de México, en el territorio mexicano se desechan anualmente cerca de 30 millones de toneladas de comida, lo cual representa entre el 37% y el 40% de la producción total del país.
Este escenario de ineficiencia contrasta severamente con la realidad social que padecen más de 44 millones de individuos que experimentan algún nivel de inseguridad alimentaria. Ante esta compleja coyuntura, los corporativos empresariales buscan optimizar sus cadenas de distribución para evitar que los bienes comestibles terminen en la basura.
Alianzas estratégicas para una distribución eficaz
Para asegurar que los recursos lleguen de manera oportuna a quienes más lo necesitan, la organización sin fines de lucro colabora estrechamente con una red de aliados logísticos. El socio principal a escala nacional es la Red BAMX, complementada por la participación activa de los sistemas DIF estatales y municipales, distintas casas hogar, refugios temporales y asociaciones civiles que operan de cerca con planteles educativos y comunidades marginadas.
Al respecto, Teddy Martínez, director general de CIMA, enfatizó la urgencia de asumir una responsabilidad compartida frente a esta problemática social y económica:
“En México se desperdician alimentos aptos para consumo todos los días, mientras millones de personas enfrentan inseguridad alimentaria. No podemos resolver este desafío solos, pero sí podemos asegurarnos de que los excedentes de nuestras sucursales lleguen oportunamente a organizaciones que cuentan con la experiencia y la capacidad para aprovecharlos”
Hacia el cumplimiento de los objetivos globales
Este tipo de esquemas operativos no solo mitigan las carencias alimentarias en comunidades vulnerables, sino que también se alinean de manera directa con las metas internacionales de sostenibilidad. En específico, abonar a este propósito contribuye de forma activa a la meta 12.3 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, cuyo propósito fundamental consiste en reducir a la mitad la merma de comestibles a nivel global de cara al año 2030, reorientando productos de alta calidad antes de que sufran el abandono definitivo.
