Un contendiente de origen militar
El panorama político de Israel sitúa a Gadi Eisenkot (1960, Tiberias) como la principal alternativa de la oposición frente a Benjamín Netanyahu. Con una corta trayectoria en el ámbito político tras ser electo diputado en 2022 y fundar la formación Yashar! en 2025, su principal respaldo proviene de sus más de 40 años de servicio en las FDI. Su carrera incluye el cargo de jefe del Estado Mayor de la Defensa entre 2015 y 2019, periodo marcado por la represión militar en la frontera de Gaza durante la Gran Marcha del Retorno.
Eisenkot destaca como uno de los principales creadores de la denominada ‘doctrina Dahiye’, que aboga por una respuesta militar desproporcionada ante cualquier agresión. Esta estrategia, aplicada masivamente en el Líbano en 2006 y posteriormente en la ofensiva de Gaza, contempla la destrucción sistemática de infraestructura bajo la consideración de que se trata de objetivos militares. Como ex jefe del Estado Mayor, también formó parte del gabinete de guerra constituido por el Gobierno tras los ataques de Hamás en octubre de 2023, participando en las decisiones iniciales de la ofensiva hasta su salida del ejecutivo en junio de 2024.
Programa de seguridad y rechazo a los dos Estados
La propuesta electoral de Eisenkot prioriza la defensa nacional y el mantenimiento de una línea dura en materia de seguridad, distanciándose de posturas moderadas. El candidato se opone rotundamente a la creación de un Estado palestino independiente, aunque también ha calificado como un desastre la posible anexión formal de los territorios de Cisjordania y Gaza debido a su población de millones de habitantes. Durante un acto de campaña reciente, prometió erradicar a Hamás en un plazo de 18 meses mediante operaciones militares o planes internacionales de desarme.
Uno de los elementos centrales que diferencian su candidatura de la de Netanyahu es su exigencia de crear una comisión oficial de investigación para esclarecer los fallos de seguridad que permitieron el ataque del 7 de octubre de 2023, donde murieron más de 1.200 personas. Asimismo, propone aprobar una legislación para que todos los ciudadanos realicen el servicio militar, eliminando las exenciones históricas de las que disfrutan los judíos ultraortodoxos, un asunto de profunda división social en el país.
Una imagen pública cercana frente al desgaste de Bibi
En el plano personal, Eisenkot intenta proyectar una imagen de cercanía y honestidad que contrasta con el desgaste y las acusaciones judiciales que pesan sobre el actual primer ministro. Su perfil se ve reforzado por el hecho de ser padre de un soldado caído en combate en Gaza en diciembre de 2023, además de haber perdido a dos sobrinos en el frente, una vivencia que lo conecta de manera directa con una ciudadanía ampliamente mobilizada por las reservas militares.
Nacido en el seno de una familia de origen marroquí, el exgeneral se presenta como un judío mizrají con raíces en la periferia, distanciándose de las élites europeas que tradicionalmente han dominado la cúpula política israelí. A pesar de los elogios de sectores que lo perciben como un líder común y accesible frente a la figura de Netanyahu, los analistas advierten que su ideología se mantiene firmemente anclada en el nacionalismo militar, sin ofrecer cambios sustanciales en el conflicto palestino-israelí.
