Una decisión motivada por la prudencia institucional
Tras la atención generada por su inasistencia al Segundo Informe de Gobierno de la titular del Poder Ejecutivo federal, Claudia Sheinbaum, la mandataria estatal de Chihuahua, Maru Campos, ofreció los motivos detrás de esta relevante decisión política que la convirtió en la única gobernadora ausente en dicho acto.
La jefa del Ejecutivo chihuahuense detalló que su faltar a la convocatoria no respondió a un hecho fortuito, sino a una postura profundamente meditada orientada a prevenir situaciones incómodas para el resto de los invitados especiales, derivado de los recientes señalamientos públicos y tensiones que ha venido enfrentando en el escenario político nacional.
Ausencia justificada por respeto y decoro político
Durante su declaración, la funcionaria estatal profundizó en la naturaleza de la invitación recibida, puntualizando que su presencia en el recinto no habría obedecido a una consideración genuina de inclusión, sino más bien a un cumplimiento estrictamente protocolario.
Ante este panorama, la gobernadora enfatizó que su ausencia operó fundamentalmente como un acto de prudencia y consideración hacia la propia presidenta de la república, priorizando la estabilidad institucional sobre la confrontación mediática o la asistencia obligada a eventos masivos.
Asimismo, la representante del estado norteño puntualizó que su mandato y presencia pública están enfocados en defender los intereses de las familias chihuahuenses, dejando de lado cualquier agenda de carácter personal o protagonismo político individual.
Disposición al diálogo frente a un escenario polarizado
A pesar de haber optado por no acudir al informe presidencial, la jefa del ejecutivo local reiteró su firme convicción de mantener canales de comunicación abiertos y trabajar de manera coordinada con la administración federal, siempre y cuando existan condiciones óptimas para el beneficio directo de los habitantes de su entidad.
Sin embargo, la mandataria fue sumamente enfática al señalar que las actuales circunstancias del país dificultan la consolidación de un auténtico entendimiento republicano. Al respecto, sentenció que no puede esperarse un ambiente republicano en un contexto de polarización, marcando así una postura crítica pero abierta a la interlocución institucional cuando esta sea genuinamente constructiva para el estado de Chihuahua.
