Gobierno capitalino implementa estrategia de fiscalización comercial basada en advertencias previas y tecnología
A partir del próximo lunes 5 de octubre, la administración de la Ciudad de México pondrá en marcha una reestructuración profunda en los procesos de inspección a establecimientos mercantiles. Esta iniciativa busca transformar la relación entre las autoridades y el sector comercial mediante una dinámica centrada en la asesoría inicial en lugar de las medidas punitivas inmediatas.
Implementación del sistema preventivo en establecimientos
Durante la presentación oficial del proyecto, la mandataria local, Clara Brugada, subrayó la necesidad de modificar los criterios tradicionales de supervisión gubernamental para proteger la economía familiar y la continuidad de los proyectos productivos en las distintas alcaldías.
“Queremos una ciudad con Cero Clausuras a negocios de bajo impacto. No podemos aceptar procesos de verificación administrativa o cuestiones que son subsanables y que deriven en la ruina de un negocio, y con ello arruinar a faimilias completas”, afirmó la funcionaria durante su encuentro con medios de comunicación.
Para instrumentar esta directriz, el Instituto de Verificación Administrativa (INVEA) utilizará un mecanismo denominado Código Avisa. Según detalló Jorge Salvador Esquinca Montaño, titular de la dependencia, este esquema operará bajo una lógica similar a un semáforo de alertamiento temprano.
Fases de actuación y restricciones del programa
El procedimiento establece que, ante la detección de anomalías subsanables durante una primera visita de inspección, los propietarios recibirán un aviso formal para corregir el problema. De persistir la falta en una diligencia posterior, se emitirá un apercibimiento formal, reservando las medidas cautelares y suspensiones únicamente para los casos de reincidencia evidente.
No obstante, la administración local aclaró que esta flexibilidad normativa no implica tolerancia frente a faltas graves que pongan en peligro la integridad física de la ciudadanía. Cuestiones como la venta clandestina de bebidas alcohólicas a menores de edad o la saturación extrema de aforo continuarán bajo esquemas estrictos de vigilancia y sanción drástica.
Asimismo, las autoridades precisaron que el beneficio del Código Avisa se limitará a locales comerciales de bajo y mediano impacto, así como a aquellos de tipo vecinal que cumplan con los requisitos establecidos. Quedan excluidos de este sistema los giros de alto impacto zonal, tales como centros nocturnos, bares, cantinas y discotecas, debido a los riesgos operativos que implican en materia de protección civil.
Acciones tecnológicas contra la corrupción
Uno de los ejes centrales de la nueva normativa consiste en erradicar las prácticas de extorsión y el uso de credenciales falsas por parte de falsos inspectores. Para lograrlo, los inspectores oficiales contarán con una nueva indumentaria y herramientas tecnológicas orientadas a la transparencia institucional.
Entre las medidas aprobadas destacan las cámaras corporales operativas para grabar de manera continua el desarrollo de las diligencias, órdenes de visita con formato digital y validación mediante códigos de autenticidad, además de la obligatoriedad de que las multas económicas se enteren directamente en las oficinas de la Secretaría de Administración y Finanzas.
Complementariamente, el personal operativo estará sujeto a evaluaciones de control de confianza periódicas y portará identificaciones inteligentes provistas con códigos QR. El gobierno local también reforzó la plataforma telefónica Verificatel para que los locatarios puedan corroborar la autenticidad de los inspectores en tiempo real y reportar cualquier anomalía durante la visita.
