Grave agresión a una fotoperiodista estadounidense durante la cosecha de aceitunas en Cisjordania
La reconocida fotoperiodista Heidi Levine, con una trayectoria destacada cubriendo conflictos internacionales, sufrió heridas de extrema gravedad tras ser atacada por un grupo de colonos en el territorio ocupado de Cisjordania.
Los hechos ocurrieron cuando la informadora documentaba las labores agrícolas tradicionales de la población local en la localidad de Abu Falah, un evento que se vio interrumpido por una violenta incursión de manifestantes.
Un asalto brutal con múltiples fracturas
Como consecuencia directa de la agresión, la profesional presenta cuatro vértebras rotas y una costilla fracturada, además de diversos hematomas y cortes repartidos por todo su cuerpo, según confirmó su propio medio de comunicación.
Tras recibir una primera evaluación médica en centros sanitarios de Ramala, fuentes cercanas indicaron que será intervenida quirúrgicamente en un hospital israelí para tratar la gravedad de sus lesiones espinales.
El incidente se desató cuando aproximadamente cincuenta individuos enmascarados y vestidos de negro irrumpieron en la zona portando hondas, piedras y bates para intimidar a los presentes en los olivares.
Diez minutos de violencia y robo de equipos
La fotógrafa quedó atrapada en el suelo, donde recibió golpes de manera sistemática durante unos diez minutos, logrando mitigar daños mayores únicamente gracias al uso de su casco de prensa y su chaleco antibalas.
Durante el tumulto, los agresores sustrajeron sus cámaras fotográficas, su teléfono móvil, su cartera y su pasaporte, un hecho que motivó condenas inmediatas por parte de organizaciones gremiales internacionales.
La Asociación de la Prensa Extranjera (FPA) emitió un comunicado enérgico exigiendo al gobierno de Benjamín Netanyahu que abandone la pasividad institucional y adopte medidas reales contra la creciente hostilidad en la región.
Respuesta militar y escalada en los olivares
La intervención de las fuerzas de seguridad en el lugar tampoco estuvo exenta de polémica, ya que se emplearon gases lacrimógenos y fuego real contra los civiles palestinos congregados.
Mientras el ejército justificó la apertura de fuego alegando la presencia de un individuo armado con un objeto punzante, registros audiovisuales posteriores demostraron que dicho objeto era en realidad un peine tradicional utilizado para la recolección de aceitunas.
Este episodio se suma al sufrido semanas atrás por el fotógrafo Jaafar Ashtiyeh, de la agencia AFP, quien también fue golpeado por colonos mientras trabajaba en la zona de Aqraba.
Cifras alarmantes de violencia rural
Las estadísticas humanitarias confirman que este periodo agrícola se ha transformado en uno de los más peligrosos de los últimos años para las comunidades agrarias palestinas y los profesionales de los medios.
De acuerdo con los registros de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), ya se superan los 200 ataques perpetrados por colonos en lo que va de temporada, rebasando los registros totales del año anterior.
