Acciones comunitarias para rescatar zonas olvidadas
En un esfuerzo conjunto por mejorar las condiciones de su entorno, residentes de la zona de Cerro Grande se acercaron al diputado local Jorge Soto con el firme propósito de rescatar un predio baldío que actualmente funciona como un centro de acumulación de desechos clandestino. Los habitantes expresaron su deseo de intervenir el lugar mediante jornadas de limpieza comunitaria, con la visión a largo plazo de convertirlo en un espacio recreativo y una nueva área verde que beneficie a las familias del sector.
Durante la reunión de trabajo, el legislador escuchó las inquietudes de las familias y destacó que, antes de iniciar cualquier faena de saneamiento, resulta indispensable indagar en el estatus legal del inmueble. De acuerdo con el representante popular, realizar labores de embellecimiento sin clarificar el régimen de propiedad podría derivar en una solución efímera, permitiendo que el sitio recaiga en el abandono y vuelva a ser utilizado como un tiradero clandestino por personas ajenas a la colonia.
Estrategia legal y viabilidad del proyecto
El análisis jurídico se posiciona como el eje rector de esta iniciativa ciudadana. Jorge Soto puntualizó que, aunque las labores de saneamiento físico pueden gestionarse con relativa rapidez, el verdadero reto radica en asegurar la sustentabilidad y el cuidado a futuro del terreno. Sin certeza jurídica, cualquier esfuerzo inicial corre el riesgo de perderse en cuestión de semanas.
“Podemos conseguir una limpieza relativamente rápido, pero si después lo vuelven a ensuciar no habremos resuelto el problema. Primero hay que revisar la propiedad y, a partir de ahí, ver qué mejoras podemos impulsar junto con los vecinos”, explicó el diputado al detallar la hoja de ruta que se seguirá durante las próximas semanas para garantizar resultados permanentes en la zona.
El papel del sentido de pertenencia social
Aprovechando el diálogo con los colonos, el legislador introdujo los objetivos de Hecho en Chihuahua A.C., una organización civil enfocada en fomentar el orgullo por la identidad local a través del activismo comunitario y la corresponsabilidad social. La agrupación sostiene que el arraigo y el afecto por el lugar de residencia son los motores principales para movilizar a la ciudadanía hacia el cuidado de su entorno inmediato.
La filosofía detrás de esta asociación civil postula que un vecindario con fuerte identidad natural es un vecindario más limpio, seguro y participativo. Las acciones cotidianas, desde el correcto depósito de la basura hasta la forestación urbana y la convivencia armónica, dependen en gran medida del valor que los habitantes le otorgan a su espacio público.
“Chihuahua lo construimos entre todos. Cuidar nuestra tierra no puede ser solamente una responsabilidad de los gobiernos; requiere también participación de la gente. Mientras más nos involucremos, mejores comunidades podemos construir”, señaló ante los asistentes, promoviendo un modelo donde la autoridad y la ciudadanía caminan de la mano.
Compromiso legislativo y gestión vecinal
Respecto a los límites y alcances de su labor pública, Jorge Soto aclaró que su función principal consiste en fungir como un enlace eficiente ante las instancias gubernamentales correspondientes, canalizando las demandas vecinales y brindando un seguimiento puntual hasta agotar las vías institucionales disponibles.
El compromiso asumido ante los habitantes de Cerro Grande contempla una revisión exhaustiva del caso para informar con transparencia qué acciones son viables y cuáles enfrentan restricciones legales, marcando así el inicio de una ruta formal para la recuperación del espacio.
“Mi compromiso es meterme al tema hasta encontrar una solución o hasta saber exactamente qué se puede y qué no se puede hacer. Vamos a empezar por conocer la situación del terreno y, junto con ustedes, buscar la ruta para recuperarlo”, concluyó el diputado, reiterando su disposición para mantener mesas de trabajo periódicas en la zona.
