Inauguran en la Línea 7 del Metro de la Ciudad de México la obra holográfica más colosal del planeta
La administración capitalina dio un paso significativo en la integración de la cultura dentro de los espacios de tránsito masivo con la presentación oficial de una monumental intervención artística. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, encabezó la inauguración de “Apoteosis: La transformación del hombre en lo divino”, reconocida oficialmente como la estructura mural holográfica más extensa de todo el mundo, conceptualizada y desarrollada por el artista Federico Kampf.
Durante el evento protocolario ante los medios de comunicación, la mandataria local destacó el impacto de llevar expresiones visuales de esta magnitud a zonas frecuentadas diariamente por millones de usuarios. “Apoteosis transforma un espacio cotidiano, que todo el día está en tránsito, en un lugar monumental del arte. Gracias Federico por todo lo que hoy regalas a la Ciudad de México”, indicó la mandataria en conferencia de prensa.
Características técnicas y dimensiones de la obra maestra
Este impresionante proyecto visual destaca no solo por su innovación estética, sino también por sus imponentes proporciones físicas. De acuerdo con las certificaciones del Récord Guinness, la pieza abarca una superficie de 750 metros cuadrados dentro de las instalaciones del transporte colectivo. Para hacer posible su montaje, se requirió la colocación minuciosa de 12 mil piezas de acrílico, las cuales fueron ensambladas y articuladas de manera individual para configurar una narrativa visual multifacética.
La complejidad de la estructura radica en su capacidad para mostrar tres historias distintas que se alternan y transforman conforme el observador se desplaza por el pasillo. El autor conceptual de la pieza detalló que cada segmento plasma su particular perspectiva en torno a la denuncia de conciencia, el estado de divinidad y los procesos mediante los cuales los seres humanos adquieren conciencia.
Profundizando en el trasfondo filosófico de su creación, el creador planteó cuestionamientos fundamentales sobre la existencia humana durante su alocución:
“Se llama Apoteosis porque la pregunta queda abierta: ¿es posible que nosotros nos podamos convertir en dioses mediante una misión de vida?, ¿cómo afrontamos nuestro viaje?, ¿cómo afrontamos nuestra propia transformación?, y ¿estamos dando todo para ser quien debamos ser?, ¿estamos siendo quien debemos ser?”, expuso el artista.
Un puente cultural entre civilizaciones y el transporte metropolitano
Por su parte, la titular del ejecutivo local profundizó en el simbolismo histórico que encierra el diseño, señalando que la propuesta gráfica representa un punto de convergencia entre civilizaciones ancestrales que, a pesar de no haber coincidido temporal o geográficamente, compartieron inquietudes similares frente a la estética, el tiempo y la espiritualidad.
“Mientras que los trenes del Metro recorren las entrañas de la ciudad, este mural recorre las raíces de dos civilizaciones extraordinarias, que entendieron la fecunda relación entre la razón y la imaginación, entre la sensibilidad y la inteligencia, y entre la sabiduría y la belleza”, anotó.
Ubicación exacta y trabajos de modernización en la estación
Para aquellos usuarios y visitantes interesados en admirar de cerca esta monumental pieza visual, la obra se encuentra localizada en los pasillos de la estación Auditorio, perteneciente a la Línea 7 del Metro CDMX.
La instalación de esta pieza monumental forma parte integral de un ambicioso programa de rehabilitación y modernización que experimentó dicho recinto de transporte, el cual reabrió sus puertas al público general tras concluir diversas intervenciones de mejora. Entre las acciones complementarias realizadas en el sitio destacan el mantenimiento profundo de los andenes, la sustitución total de los sistemas de torniquetes para el ingreso de pasajeros y la colocación de nuevos vitrales artísticos ubicados en los distintos accesos de la estación.
