Un proyecto clave para el desarrollo comunitario
Con el propósito fundamental de abatir el rezagó social y dotar de servicios básicos a las zonas más vulnerables de la entidad, autoridades estatales y organizaciones civiles concretaron la puesta en marcha de una red moderna de abastecimiento hídrico. La obra se ubica en la localidad de Huizarochi, perteneciente al municipio serrano de Guachochi, donde históricamente el acceso al recurso vital representaba un desafío constante para las familias.
La ejecución de este proyecto requirió un desembolso financiero de 3 millones 721 mil 565 pesos, recursos canalizados de manera conjunta entre la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS) y la Asociación Comunidad y Familia de Chihuahua (COFAM). Gracias a esta alianza estratégica, se logró materializar una solución técnica adaptada a las condiciones geográficas de la región serrana.
Alcance social y capacidad operativa
El impacto de la intervención beneficia de manera directa a 100 habitantes de la demarcación, quienes ahora cuentan con el servicio básico directamente en sus hogares. Asimismo, el esquema de distribución contempla el suministro constante para tres instituciones educativas y un albergue local, garantizando condiciones óptimas de salud e higiene para la infancia y juventud que acude a dichos centros.
En cuanto a su capacidad técnica, el sistema hidráulico destaca por integrar tecnología sustentable. Cuenta con un parque fotovoltaico que alimenta el mecanismo de extracción, logrando bombear hasta dos litros por segundo, lo que se traduce en un volumen de suministro de hasta 60 mil litros diarios para cubrir la demanda de la población.
Infraestructura y participación ciudadana
Para hacer posible la operatividad del sistema, los trabajos incluyeron la edificación de una galería filtrante y un cárcamo de bombeo dotado con una capacidad de 28 mil litros. Adicionalmente, se instalaron redes de conducción y distribución, tomas domiciliarias individuales, tinacos con capacidad de mil 100 litros y una sólida pila de concreto armado capaz de almacenar 28 metros cúbicos del recurso.
Durante la ceremonia de entrega, el director ejecutivo de la JCAS, Mario Mata Carrasco, enfatizó la importancia de coordinar esfuerzos institucionales para atender las demandas prioritarias de los sectores desprotegidos.
“Llevar agua potable a los hogares significa mejorar la calidad de vida de las familias. En Huizarochi, las y los habitantes fueron parte fundamental de este proyecto”, dijo el funcionario estatal al reconocer la activa participación comunitaria.
El titular de la dependencia subrayó que el éxito de la obra radicó en la organización vecinal, cuyos integrantes se sumaron desde las etapas iniciales de localización de mantos acuíferos y diseño del sistema, hasta las labores físicas de construcción mediante cuadrillas de trabajo semanales y el resguardo de los materiales.
“Nuestro compromiso es seguir cerca de la comunidad y dar seguimiento al funcionamiento del sistema”, concluyó Mata Carrasco, reiterando el acompañamiento institucional para asegurar la sustentabilidad de la obra a largo plazo.
