Una severa crisis sanitaria sacudió recientemente a uno de los centros médicos más importantes del país tras confirmarse un contagio masivo de infecciones gastrointestinales. El foco de la infección se localizó en el área de comedor destinada al personal médico en formación, un servicio que se encuentra concesionado a una empresa externa mediante un millonario acuerdo financiero plurianual.
Origen del contrato y detalles de la adjudicación
Los registros de contrataciones del sector público detallan que la administración del nosocomio formalizó un acuerdo comercial con la compañía Restaurantes Grogi, S.A. de C.V. El pacto económico, asignado tras un proceso de licitación, contempla un desembolso inicial de 52 millones 146 mil 301 pesos, con un techo financiero que podría escalar hasta los 130 millones de pesos. Dicho convenio de suministro alimentario comenzó a regir a finales del tercer trimestre del año pasado y se extiende hasta concluir el periodo presupuestal.
A pesar de la gravedad de la situación reportada por los afectados, las primeras solicitudes de información dentro de las instalaciones enfrentaron restricciones por parte del personal de vigilancia, retrasando la confirmación oficial de los hechos hasta los primeros días de septiembre.
Detección temprana y evolución clínica de los afectados
Las autoridades sanitarias del centro médico reconocieron que los primeros signos de alarma se encendieron a finales de agosto, cuando se identificó un incremento atípico de cuadros clínicos caracterizados por gastroenteritis infecciosa aguda. Estos malestares golpearon directamente a médicos residentes y especialistas que consumían regularmente los menús preparados por el proveedor externo.
El balance oficial contabilizó 135 médicos afectados, quienes manifestaron cuadros severos que incluían dolor abdominal, diarrea, febrícula y vómito. Ante el riesgo de complicaciones, decenas de profesionales de la salud debieron ser ingresados bajo observación clínica especializada, aunque los reportes médicos indicaron posteriormente que su condición general se mantenía estable.
Los análisis microbiológicos practicados a las muestras confirmaron la presencia de la bacteria Salmonella spp., detectándose además en un par de casos una coinfección asociada con la bacteria Escherichia coli enterotoxigénica. Como respuesta inmediata, la Secretaría de Salud ordenó el cese temporal de las actividades del comedor institucional y abrió una indagatoria para deslindar responsabilidades administrativas o contractuales.
Supervisión interna y antecedentes del proveedor
Pese a que la elaboración de los alimentos recae en una empresa privada, la normativa interna estipula que el Departamento de Nutrición del hospital mantiene la obligación de vigilar rigurosamente los estándares de higiene, cantidad y calidad nutricional en los desayunos, comidas y cenas proporcionados. Cabe destacar que la empresa señalada no es ajena al recinto hospitalario, ya que ha prestado servicios similares de alimentación para los residentes desde hace más de una década.
Intervención académica y posibles causas
Ante la magnitud del problema de salud pública entre la comunidad estudiantil, la Facultad de Medicina de la UNAM activó protocolos de seguimiento a través de su División de Estudios de Posgrado. Los representantes académicos acudieron al centro hospitalario para brindar acompañamiento y asistencia directa a los alumnos perjudicados por el brote infeccioso.
Por otro lado, versiones internas recabadas entre los trabajadores apuntan a que las fuertes lluvias recientes en la zona metropolitana habrían generado afectaciones en la infraestructura hidráulica del edificio, lo cual pudo propiciar una posible contaminación en la cadena de preparación de los alimentos a partir de la jornada matutina en que comenzaron a registrarse los primeros casos de malestar estomacal.
