Isabel Coixet y Tim Robbins se reencuentran en una nueva serie francesa inspirada en la juventud de la directora
Dos décadas después de haber colaborado en la aclamada película de 2005 «La vida secreta de las palabras», la reconocida cineasta española Isabel Coixet y el actor estadounidense Tim Robbins vuelven a unir sus talentos profesionales. En esta ocasión, el reencuentro se materializa en la producción francesa «Alguien debería prohibir los domingos por la tarde», un proyecto catártico y de tintes autobiográficos que fue presentado recientemente durante la 4ª edición del South International Series Festival, celebrado en la ciudad de Cádiz.
Un retrato de juventud, sueños y París
La trama de esta ficción televisiva sigue los pasos de Louise, interpretada por la prometedora actriz Liv Henneguier. Se trata de una joven que aterriza en la capital francesa con la firme ambición de convertirse en directora de cine, cargada de ilusiones que rápidamente chocan con la cruda realidad urbana. En su camino hacia la madurez, entabla una estrecha relación con Charlie, encarnada por Clara Bretheau, y con Nelson, interpretado por Théo Chistine. Juntos construyen una red de apoyo mutuo que funciona como un escudo indispensable frente a la soledad, las estrecheces económicas y las dudas existenciales propias de la juventud.
Por su parte, Tim Robbins asume el rol de un veterano cineasta estadounidense que se cruza en el camino de la protagonista. Las conversaciones que mantienen ambos personajes beben directamente de las charlas y reflexiones que la propia Coixet y el actor ganador del Óscar han compartido desde los tiempos en que rodaron la cinta protagonizada también por Sarah Polley.

Un rodaje marcado por la distancia virtual
Uno de los aspectos más curiosos de la producción fue la metodología de trabajo empleada para las primeras interacciones entre la joven actriz francesa y la estrella de Hollywood. Con el propósito deliberado de intensificar la tensión dramática y la autenticidad en pantalla, la directora ordenó que ambos grabaran sus primeras secuencias sin haberse visto en persona, utilizando una pantalla virtual de intermediaria.
«Las escenas se rodaron, ella en una habitación y Tim en otra», compartió la realizadora sobre este inusual proceso. Una estrategia que la propia intérprete principal valoró positivamente: «yo estaba en una sala y él estaba en la otra, Isabel no quería que nos encontráramos y creo que fue una muy buena idea». Además, la actriz reconoció que enfrentarse a la presencia de Robbins supuso todo un reto, incrementado por la diferencia idiomática y la imponente estatura del actor norteamericano. Al respecto, Coixet bromeó señalando que «además Tim mide unos dos metros, lo cual Liv no se lo esperaba».
Reflexiones personales y guiños culturales inesperados
La creadora de reconocidas obras cinematográficas como «Mi vida sin mí», «El mapa de los sonidos de Tokio» y «La librería» reconoció que descubrió el talento de Liv Henneguier en la película «Les Amandiers» (2022), dirigida por Valeria Bruni Tedeschi, quedando cautivada posteriormente por su trabajo en la serie «El caso del Sambre». En ese momento le prometió el papel principal si el proyecto salía adelante, una palabra que terminó cumpliendo.
Asimismo, la cineasta admitió que el personaje de Louise guarda un profundo paralelismo con su propia trayectoria vital. «Hay todo, hay las ganas, la ilusión, la inocencia, a pesar de todo y por todo, es un poco la persona que yo era cuando tenía esa edad», confesó al recordar su propia llegada a París amparada por una beca académica. «Yo he tenido la suerte, la fortuna de reescribir mi pasado y en la serie reescribo el pasado con la vida que a mí me hubiera gustado tener», añadió.
Entre las curiosidades narrativas de la serie destaca la inclusión de referencias musicales del fallecido cantante brasileño Nelson Ned. Coixet explicó que, a pesar de conocer su obra y haber analizado sus grabaciones en Sudamérica, ignoraba que el artista hubiera actuado en numerosas ocasiones en territorio español. «Eso es lo bueno, meter en una serie de cinco chicos franceses de hoy, a un personaje que no soñarían con conocer», valoró sobre este puente generacional y transcultural.
Distribuida en España a través de SundanceTV, la ficción recupera la atmósfera reflexiva y agridulce que define la filmografía de su autora. Para Coixet, quien ya incursionó en la ficción por episodios con «Foodie Love» —de la cual no descarta una futura continuación—, la frontera entre el cine y la pequeña pantalla es meramente técnica: «Yo cuando hago una serie, no pienso que haga una serie y me mentalizo o me pongo en otro lugar; yo soy yo».
