El PAN se prepara para darle otro regalo a los mexicanos además de la noticia de que se quedó sin registro en Coahuila, ahora anuncia que podría reelegirse Jorge Romero como líder nacional del PAN, magnífica noticia para Morena porque es evidente que se encamina al suicidio y, al mismo tiempo desactiva toda posibilidad de alianza electoral con otros partidos de oposición.
La oposición no sabe que la reelección es un fantasma oscuro que ronda todavía en la política mexicana como una amenaza a la democracia. Los propios panistas aseguraban que López Obrador se reelegiría como una manera de ser antidemocrático.
La reelección en la oposición les acarrea mala suerte, vemos lo que ahora sucede con Alejandro Moreno en el PRI y le sucedió a Marko Cortés en el PAN, y ahora, en ese mismo partido, Jorge Romero, se considera a sí mismo, indispensable para seguir llevando a la inanición de militantes a su organismo político.
Desde que llegó Romero, con la mancha de ser el líder del cártel inmobiliario, su propósito supuestamente ha sido aumentar el número de militantes; lejos de incrementarlo, ha disminuido, los errores de los integrantes de ese partido han sacudido el panal y muchos militantes ni siquiera se toman la molestia de darse de baja, simplemente dejan de pertenecer y de votar a su favor.
Coahuila es un claro ejemplo de la marginación que vive el blanquiazul respecto a las simpatías populares.
Las reelecciones en PRI y PAN hablan de la nula democracia interna en ambos partidos. Del dominio de una cúpula sobre una militancia amorfa, que sigue afiliada más por falta de alternativas que por costumbre.
El PAN ha dejado de ser un partido que busca militantes o votos para convertirse en el vocero de Estados Unidos, representando sus intereses medulares.
La verdadera misión de Romero consiste en obligar a los mexicanos que el narcotráfico es un problema de México y no de Estados Unidos, de otra manera la política estadounidense colapsaría y sus puentes para mantener sus amenazas de invasión en toda América Latina se derrumbaría.
En el PRI y el PAN sucumbieron sus líderes ante los gritos de Trump, y, la nula posibilidad de tener fuerza dentro de México, piden ayuda para ser forzados con argumentos insostenibles sobre la supuesta culpabilidad de los funcionarios del gobierno en el crimen organizado. Único supuesto especulativo que pudiera debilitar la imagen de Claudia Sheinbaum.
Jorge Romero, considera que su imagen es la mejor para salvar al partido, cuando, en realidad se convierte en el puente de la invasión o en el camino que conduce al camposanto de los partidos políticos
Una vez otorgado el permiso por el Tribunal Electoral las panistas se quejaron porque el cambio de estatutos desacata la orden de la propia Sala Superior de garantizar la alternancia en la dirigencia nacional del PAN en la que nunca ha llegado una mujer por un periodo completo.
Es decir, la simple reelección implica una fuerte división interna generalizada y, además, la inconformidad de las mujeres que son casi el 40 por ciento de la militancia, suma para impulsar una escisión que difícilmente logrará salvar a Romero Herrera.
Es decir, la gran mayoría de los panistas en general exigen alternancia en la dirección del partido, y las mujeres alternancia de género. Dejando a una cúpula autoritaria sin el apoyo de las bases, que poco a poco abandonan el partido por no sentirse representados por quienes se alejan cada vez más de ellos. El hilo que los mantiene cohesionados es Estados Unidos, sin su tutela y apoyo el PAN sería sólo un circo de pulgas.
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