La baja en el crudo y los datos de inflación impulsan una jornada positiva en Wall Street
Los principales índices de la bolsa neoyorquina concluyeron sus operaciones de la última jornada de la semana con números verdes. Este comportamiento favorable estuvo respaldado por un respiro en las cotizaciones de los energéticos, tras jornadas consecutivas de fuerte tensión, y por la asimilación sin sobresaltos de los últimos indicadores de precios al consumidor en la potencia norteamericana.
Comportamiento de los principales índices bursátiles
Al término de la sesión, los indicadores de referencia mostraron un dinamismo generalizado en los mercados financieros. El índice industrial Dow Jones ganó un 0.98%, el tecnológico Nasdaq subió un 0.96% y el indicador ampliado S&P 500 avanzó un 0.86%, reflejando el apetito por el riesgo de los inversionistas tras las recientes pérdidas acumuladas.
El impacto del mercado petrolero y la diplomacia
Uno de los catalizadores clave de la jornada fue el repliegue en las cotizaciones internacionales de los hidrocarburos. Los precios del petróleo retrocedieron alrededor de un 2.5%, una dinámica bien recibida tras varias sesiones de fuerte subida. Sin embargo, el crudo aún se mantiene en niveles elevados debido a la reanudación de las hostilidades en Medio Oriente.
Paralelamente, los operadores bursátiles recibieron con optimismo el anuncio sobre un próximo encuentro diplomático. El anuncio de una reunión el lunes entre Irán y sus vecinos del Golfo sobre el estrecho de Ormuz dio algo de esperanza al mercado en cuanto a un posible avance diplomático.
Esta combinación de factores propició un entorno favorable para la renta variable. “Lo anterior permitió un repunte de las acciones, impulsado también por compras de oportunidad tras tres sesiones consecutivas de caídas”, explicó Jose Torres, analista de la plataforma Interactive Brokers.
Lectura moderada de la inflación y expectativas sobre la Reserva Federal
En el ámbito macroeconómico, la atención de los mercados se centró en la publicación de las estadísticas oficiales de costo de vida. Antes de la apertura del viernes, los inversores conocieron el índice de precios al consumo (IPC) en Estados Unidos, que aumentó un 3.4% interanual en agosto, el mismo ritmo que en julio. De un mes a otro, avanzó un 0.4% (frente al +0.1% del mes anterior).
A pesar del incremento mensual, la reacción de los analistas financieros fue predominantemente tranquila, al considerar que las presiones inflacionarias se mantienen dentro de los parámetros esperados por los mercados globales. Para Jack Ablin, analista de Cresset, el informe “no fue exagerado ni particularmente elevado fuera del sector de la energía”.
Los inversores, que ya habían asimilado un informe publicado la víspera que mostraba una aceleración de los precios de producción, “se han resignado a la idea de que la Fed va a subir sus tipos la semana que viene”, considera Ablin.
De cara al futuro inmediato de la política monetaria, el banco central estadounidense se reúne la semana próxima, mientras el mercado apuesta en más de un 85% por un endurecimiento monetario en esa ocasión, según la herramienta de seguimiento CME FedWatch.
