Una carrera histórica hacia el liderazgo global
La diplomática y exvicepresidenta costarricense Rebeca Grynspan se ha convertido en la gran favorita para ocupar la Secretaría General de Naciones Unidas. De materializarse su nombramiento, se transformaría en la primera mujer en asumir este puesto en toda la historia de la organización internacional.
Hija de refugiados procedentes de Polonia y con una historia familiar marcada por el Holocausto, Grynspan lidera actualmente la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD). Su perfil destaca en un momento clave de transición, ya que el actual titular, António Guterres, concluirá su mandato el próximo 31 de diciembre de 2026, respetando la tradicional rotación regional que apunta hacia América Latina.
El proceso de selección y el pulso geopolítico
Durante una votación preliminar secreta en el Consejo de Seguridad, que evaluó a un total de siete aspirantes, Grynspan obtuvo 10 votos a favor, cuatro abstenciones y únicamente un voto en contra. Este sólido respaldo la posiciona con ventaja frente a su principal contendiente, la exembajadora guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett.
“Algunos ven a Grynspan como la candidata de continuidad, ya que cuenta con el apoyo tácito de Guterres”, apunta un diplomático occidental, quien advierte sobre el peligro de un bloqueo definitivo si el veto procediera de una de las potencias con asiento permanente en el Consejo.
La elección se desarrolla en un escenario de extrema complejidad institucional. La ONU afronta recortes presupuestarios que alcanzan el 20% de su plantilla, mientras diversos actores externos desplazan su tradicional rol de mediación en los conflictos internacionales.
Postura firme ante el conflicto palestino
Con una sólida trayectoria en la defensa del multilateralismo, Grynspan también podría convertirse en la primera persona de confesión judía en dirigir la organización. Su vinculación familiar con Israel —donde reside parte de su familia— contrasta con la rigurosidad técnica con la que la UNCTAD ha analizado el impacto bélico en Oriente Medio.
“La paz es lo que hizo posible que mis padres, dos refugiados de la Segunda Guerra Mundial, encontraran respeto y dignidad en un pequeño país, Costa Rica. Soy hija de esa paz, una demostración de lo que la paz hace posible”, declaró durante su presentación ante la Asamblea General.
Bajo su gestión, la UNCTAD cuantificó de manera drástica las pérdidas económicas sufridas por los territorios palestinos. Un informe de referencia estimó que las restricciones y operaciones militares redujeron la economía local en 212.200 millones de dólares entre 2000 y 2024, reflejando el colapso financiero que atraviesa la región.
Panorama de los demás aspirantes
El proceso sucesorio cuenta con otros nombres relevantes, aunque condicionados por vetos políticos. Entre ellos figura la expresidenta chilena Michelle Bachelet, cuya candidatura enfrenta recelos en Washington debido a cuestionamientos sobre su postura ante la política de derechos humanos en China.
Para superar el filtro definitivo, el Consejo de Seguridad requiere un mínimo de nueve votos favorables de sus 15 miembros y evitar el veto de cualquiera de las potencias permanentes. El sucesor deberá definirse antes de concluir el año, en un ciclo de votaciones que definirá el rumbo futuro de la diplomacia mundial.
