El entramado judicial del asesor latinoamericano
La situación legal de Fernando Cerimedo en Bolivia se complica tras acumular múltiples acusaciones que van desde el intento de femicidio hasta el enriquecimiento ilícito. El consultor político, conocido por trabajar con líderes de la ultraderecha regional como el mandatario argentino Javier Milei, enfrenta un proceso penal desde la cárcel que pone bajo escrutinio sus elevados ingresos económicos y sus supuestos vínculos con redes de corrupción.
Las alarmas sobre sus finanzas se encendieron cuando el propio operador político declaró inicialmente percibir un millón de dólares al mes, una cifra que luego rectificó a un millón de dólares al año, insistiendo en que carecía de actividades lucrativas en territorio boliviano. No obstante, los registros de las autoridades fiscales contradicen su versión tras hallar sumas millonarias y transferencias al exterior durante los operativos policiales.
Acusaciones de contrabando y redes de poder
El caso dio un giro drástico debido a las revelaciones de su expareja, la abogada Nadia Beller, quien se prepara para declarar bajo el sistema de protección de testigos. Según la investigación periodística y judicial, la trama incluiría el manejo irregular de dos millones de litros de gasolina extraídos de la estatal petrolera para su comercialización en el mercado negro, generando ganancias millonarias diarias.
La fiscalía también indaga la posible participación del estratega en operaciones ilícitas relacionadas con el tráfico de oro y la facilitación de pistas clandestinas en el departamento de Beni para el despegue de aeronaves vinculadas al narcotráfico. Por su parte, la defensa de Cerimedo rechaza las imputaciones y asegura que el dinero hallado ingresó al país de forma legal, mientras que el presidente boliviano Rodrigo Paz ha negado cualquier relación oficial o familiar con el consultor.
Las sombras que alcanzan a la política argentina
El impacto de la detención trasciende las fronteras bolivianas y salpica al entorno del gobierno libertario en Buenos Aires. Beller ha señalado que el operador digital solía jactarse de conocer detalles sobre supuestos esquemas de corrupción en Argentina, mencionando transacciones irregulares vinculadas a la compra de medicamentos y proyectos portuarios en la provincia de Santa Fe.
Mientras la justicia boliviana profundiza en las 219 preguntas del interrogatorio inicial en el penal de Palmasola, donde Cerimedo respondió evadiendo gran parte de los cuestionamientos, los tribunales continúan analizando las pruebas documentales y los registros fotográficos que desmienten su papel como un simple visitante ocasional en el país andino.
