La nobel de la paz Narges Mohammadi denuncia palizas y abandono médico en las cárceles iraníes en un libro clandestino

En las memorias ‘Una mujer nunca deja de luchar’, la autora relata años de aislamiento, interrogatorios y negligencia médica contra la activista iraní, detenida 14 veces
Un tribunal iraní condena a la Nobel de la Paz Mohammadi a siete años y medio de prisión
En un extracto exclusivo de un texto sacado clandestinamente de una prisión iraní, la premio nobel de la paz Narges Mohammadi describe la “tortura” del aislamiento y la negligencia médica sistemática a la que la somete el sistema penitenciario iraní.
El texto, escrito a lo largo de la última década, forma parte de unas memorias que se publicarán en septiembre bajo el título Una mujer nunca deja de luchar. El relato ofrece una visión poco habitual y alarmante del trato recibido por Mohammadi, que se encuentra en estado crítico de salud. En él se detallan palizas, interrogatorios constantes, privación de atención médica y largos periodos de aislamiento durante sus numerosos encarcelamientos.
“No hay mayor sufrimiento que la enfermedad sumada al encarcelamiento. Los regímenes autoritarios no siempre necesitan la soga del verdugo. A veces, simplemente esperan a que el cuerpo humano sucumba”, acusa.
Tras escribir esas palabras y ser detenida de nuevo, la salud de Mohammadi volvió a deteriorarse gravemente este año: perdió más de 20 kilos y en marzo fue encontrada inconsciente en su celda tras un aparente infarto.
Las autoridades rechazaron durante semanas las peticiones de su familia y de sus médicos para que pudiera recibir tratamiento adecuado por parte de su equipo de cirujanos. El domingo fue puesta en libertad bajo fianza para recibir atención médica en Teherán. Sigue en estado crítico.
Su familia ha denunciado que su encarcelamiento continuado y la negativa a proporcionarle atención médica adecuada constituyen una “ejecución lenta”.
En este extracto, Mohammadi explica cómo sus años en prisión han causado graves daños a su salud. Ha sufrido una embolia pulmonar, convulsiones, múltiples infecciones, dolores torácicos y otros episodios potencialmente mortales, y describe la agonizante espera por una atención médica a menudo insuficiente.
Los escritos fueron sacados clandestinamente por compañeros de prisión y visitantes durante la estancia de Mohammadi en las prisiones iraníes de Evin, Qarchak y Zanjan, consideradas de las más duras del país, poniendo en grave riesgo su propia seguridad. A lo largo de estos años, tuvo que reescribir los textos varias veces después de que los guardias descubrieran y destruyeran páginas y cuadernos enteros.
La Nobel de la Paz relata en las memorias su infancia, cómo sus padres contribuyeron a forjar sus convicciones políticas, su camino hacia el activismo y los muchos años que pasó en prisión por participar en protestas públicas.
Mohammadi ha sido detenida en 14 ocasiones por su activismo en favor de los derechos de las mujeres en Irán, la mejora de las condiciones penitenciarias y el fin de la pena de muerte.
Diversas condenas la han sentenciado a un total de 44 años de prisión y 154 latigazos. En 2023 recibió el Premio Nobel de la Paz mientras estaba encarcelada, en plena ola de protestas del movimiento “Mujer, Vida, Libertad”.
En diciembre de 2024 fue puesta en libertad tras una suspensión temporal de la pena por motivos de salud, pero un año después volvió a ser detenida de forma violenta. En febrero de este año fue condenada a varios años más de prisión.
Traducción de Emma Reverter