La UE celebra la aprobación de sanciones a Rusia y el préstamo a Ucrania pero el petróleo ruso fluye hacia Hungría

Los principales líderes europeos acogen con satisfacción en la cumbre de Chipre que las medidas de ayuda a Ucrania salgan adelante, aunque se han cumplido las exigencias que puso sobre la mesa Viktor Orbán para levantar el bloqueo: el petróleo ruso vuelve a llegar a Hungría
La UE aprueba el préstamo de 90.000 millones a Ucrania y nuevas sanciones a Rusia tras levantar Hungría su veto
La aprobación con más de cuatro meses de retraso del préstamo de 90.000 millones de euros a Ucrania por parte de 24 países de la UE para financiar su guerra contra Ucrania durante 2026 y 2027 y el paquete número 20 de sanciones contra Rusia se ha vendido en la cumbre de líderes de la UE que se está celebrando en Chipre como una victoria. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, mantuvieron este jueves una reunión conjunta en la que celebraron estos pasos.
El principal obstáculo para sacar adelante las medidas fue el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, que ha bloqueado reiteradamente las medidas de apoyo a Ucrania. Orbán perdió las elecciones el pasado 12 de abril y no ha venido a la cumbre de líderes europeos en Chipre. Sin embargo, el político ultranacionalista se ha salido con la suya, ya que la condición que exigía para acceder a ambas medidas era la apertura del oleoducto de Druzhba, que cruza Ucrania, y abastece de petróleo a Hungría y Eslovaquia.
Estas son las contradicciones que constituyen la difícil tarea de gestionar la política exterior de los 27 cuando los países europeos son altamente dependientes de los combustibles fósiles, como ocurre con Hungría y Eslovaquia con el petróleo ruso. Los ingresos por petróleo y gas permiten a Rusia mantener la maquinaria de guerra en Ucrania, pese a las sanciones internacionales. En febrero de 2026, el Tesoro ruso anunció ingresos por la venta de combustibles fósiles por 8.000 millones de euros. Los líderes de los países de la UE se reúnen este jueves y viernes para discutir medidas para luchar contra la crisis de precios energéticos provocada por la guerra de Irán.
Aunque algunos líderes también mostraron su satisfacción por la ausencia de Orbán en la cumbre chipriota, sin embargo, mostrando las complicadas relaciones de poder en el seno de la UE, el primer ministro de Bélgica, Bart De Wever, aseguró que se ha “sobreestimado ligeramente” que las cumbres europeas sin Orbán serían más fáciles. De Wever ha defendido que Orbán “no era fácil, pero tampoco imposible. Hay otros países en Europa cuyos líderes no siempre siguen los acuerdos europeos”.
El grupo energético húngaro MOL anunció en un comunicado que “recibió petróleo en las estaciones de bombeo de Fényeslitke y Budkovce a primera hora del jueves. Las entregas de crudo a través del sistema del oleoducto Druzhba se han reanudado así hacia Hungría y Eslovaquia tras una interrupción de casi tres meses”.
Un portavoz del Gobierno de Eslovaquia señaló en redes sociales que “desde las 2:00 de la madrugada de hoy [jueves], se ha reanudado la entrada de petróleo en Eslovaquia a través del oleoducto Druzhba. Las entregas de petróleo se están llevando a cabo actualmente conforme al plan acordado”.
En un comunicado conjunto, Von der Leyen, Costa y Zelenski “elogiaron los importantes avances logrados por Ucrania en su camino hacia la adhesión a la UE y pidieron la apertura sin demora de los grupos de negociación”. Sin embargo, ante las preguntas de los periodistas, los jefes de Gobierno de varios países europeos recordaron que todos los países que quieran entrar en la UE tienen que seguir los procedimientos para cumplir con las exigencias de la adhesión.
Detalles de las nuevas sanciones a Rusia
La Comisión Europea ha detallado el nuevo paquete de sanciones a Rusia, en la que se incluyen en la lista de sanciones a 36 entidades del sector energético ruso, se amplían las restricciones contra la “flota en la sombra” de Rusia al sancionar 46 buques adicionales (ya suman 632 barcos) y prohibir el acceso a ciertos puertos vinculados a esta práctica, incluido uno en Indonesia. Además, se sientan las bases para una futura prohibición de servicios marítimos para el transporte de petróleo ruso y se prohíbe el mantenimiento a los buques rusos de gas natural licuado (GNL) e rompehielos.
Por primera vez se ha activado la ‘herramienta contra la elusión’, aplicándose específicamente a la República Kirguisa por mantener la exportación a Rusia de tecnología y equipos de telecomunicaciones de la UE. Además, se añaden a la lista de sancionados a 60 entidades que prestan apoyo directo o indirecto a Rusia, 28 de ellas ubicadas en terceros países.
Además, se prohíben las operaciones de empresas de la UE con 20 bancos rusos más (sumando ya un total de 70) y se extienden estas prohibiciones a bancos en Kirguistán, Laos y Azerbaiyán, que se utilizaban para eludir sanciones. En el mismo sentido, se aplica la prohibición total sobre los servicios de criptomonedas rusos, así como sobre la criptomoneda RUBx (respaldada por el rublo) y el rublo digital en desarrollo por el Banco Central de Rusia.
Hay nuevas prohibiciones a la exportación de bienes a Rusia por más de 365 millones de euros y restricciones de importación de metales y sustancias químicas no sancionadas previamente por un valor superior a 530 millones de euros. Para mermar su capacidad militar, se designó a 58 empresas productoras de armas y a múltiples proveedores tecnológicos de terceros países (China, Emiratos Árabes Unidos, Uzbekistán, Kazajistán y Bielorrusia) que proveen a Rusia.
Por otro lado, se introduce protección legal para permitir a las empresas de la UE reclamar daños y defenderse contra represalias, demandas abusivas y expropiaciones ilegítimas por parte del gobierno ruso.