El pan dulce mexicano busca convertirse en Patrimonio Cultural Inmaterial
La riqueza culinaria y cultural que rodea al pan dulce mexicano está a un paso de recibir la declaratoria oficial como Patrimonio Cultural Inmaterial de la capital del país. Como preámbulo a este reconocimiento institucional, las autoridades gubernamentales y la Cámara Nacional de la Industria Panificadora, Pastelera y Similares de México (CANAINPPA) anunciaron la realización del Primer Festival del Pan Dulce Mexicano, un evento gastronómico que reunirá durante un fin de semana a decenas de productores locales y foráneos.
Durante la presentación oficial ante los medios, la secretaria de Cultura de CDMX, Ana Francis López Bayghen Patiño, puntualizó que la solicitud de denominación busca enaltecer la labor humana detrás del horno. “Esta solicitud de declaratoria no pretende reconocer al pan dulce como producto, sino que reconoce a las personas y comunidades que hacen posible que esta tradición permanezca viva”, afirmó la funcionaria, quien añadió que cada pieza representa una manifestación popular heredada a través de las generaciones.
Por su parte, el presidente de la CANAINPPA, Julián Castañón, destacó la relevancia de este sector dentro de la identidad nacional al señalar que en México se tienen identificadas 2,400 variedades de pan dulce, posicionando al país como el líder mundial en esta categoría.
Fechas, horarios y sede de la gran fiesta panadera
Las actividades de este magno evento se llevarán a cabo durante el fin de semana previo a las festividades patrias del mes de septiembre, ofreciendo a los asistentes una opción cultural y culinaria imperdible. Las puertas del festival abrirán el viernes 11 de septiembre, a las 11:00 horas, con una ceremonia inaugural donde se entregará el galardón al Panadero de las Américas, la máxima distinción de la Confederación Interamericana de la Industria del Pan, otorgada al mexicano Ángel Castañón Rivera.
Posteriormente, el público general podrá asistir el sábado 12 y domingo 13 de septiembre, en un horario de 10:00 a 18:00 horas. La sede elegida para este encuentro gastronómico es la Utopía Elena Poniatowska Amor, localizada en la Avenida Miguel Hidalgo 128 del Barrio San Lucas, en la alcaldía Coyoacán, con entrada libre para toda la familia.
Panaderías invitadas, exposiciones y sabores en peligro de extinción
El festival funcionará como una auténtica “panadería viva” gracias a la participación de más de 30 panaderías locales y del interior de la república, provenientes de entre 12 y 15 entidades federativas. Los visitantes podrán adquirir y degustar una enorme variedad de piezas como conchas, orejas, cuernitos, donas, panqués, cubiletes, chilindrinas, ojos de buey, banderillas, cochinitos, campechanas y besos, acompañadas de bebidas tradicionales como café y chocolate caliente.
Asimismo, el recinto albergará un espacio museístico con pinturas, esculturas y una sección dedicada a aquellas recetas que escasean en la actualidad. “De las 2,400 clases de pan que tenemos ubicadas en el país, mil están extintas o en peligro de extinción. En el museo vamos a tener 300 o 400 variedades de pan identificadas con su nombre. Pero también vamos a tener 40 o 50 variedades que están en proceso de recuperación”, explicó Julián Castañón sobre este esfuerzo por rescatar el patrimonio culinario.
Un trabajo exhaustivo de catalogación y un origen histórico muy chilango
Detrás de este festejo y de la declaratoria gubernamental existe un trabajo de investigación que requirió más de doce meses de labor colaborativa entre historiadores, antropólogos y especialistas. Mónica León, presidenta de la Comisión de Patrimonio de la CANAINPPA, detalló que se visitaron las 16 alcaldías de la capital y múltiples establecimientos para documentar el legado repostero. “Juntamos a historiadores y antropólogos para hacer este expediente más enriquecedor. Estuvimos un año tratando de catalogar piezas de pan. Visitamos las 16 alcaldías y fuimos a entre 12 y 15 panaderías en cada alcaldía”, relató la chef y maestra panadera.
Por último, se recordó que la tradición de la panadería dulce en México posee profundas raíces locales ligadas a la época virreinal y a la edificación de la Catedral Metropolitana, donde el excedente de claras y yemas de huevo empleadas en la construcción dio pie a la creatividad monástica y popular. Actualmente, se calcula que el país cuenta con más de 50,000 panaderías, de las cuales aproximadamente el 10% operan dentro de la Ciudad de México, consolidando un sector económico y cultural vital para la sociedad.
