Una obra maestra de la animación por fin en salas mexicanas
A pesar de haber recibido reconocimientos internacionales en certámenes como el Festival Internacional de Cine de Animación y Sundance en 2009, el aclamado largometraje dirigido por Adam Elliot, Mary & Max, permaneció inédito en la cartelera mexicana durante casi dos décadas.
Ahora, tras 17 años de espera, la entrañable historia tendrá su debut oficial en la Cineteca Nacional. En esta esperada versión para el público nacional, reconocidas figuras como Regina Blandón y Javier Ibarreche aportan su talento vocal a los personajes principales, mientras que el experimentado Arturo Mercado da voz al narrador de este filme, calificado por el propio Ibarreche como una auténtica “belleza de animación”.
El fenómeno de las propuestas originales frente a las grandes producciones
Durante una charla exclusiva con este medio, el creador de contenido y actor profundizó sobre el impacto que este tipo de propuestas independientes pueden tener en el país, estableciendo paralelismos con otros éxitos recientes del género.
“Creo que la película tiene mucho potencial de llegar a algo parecido a Memorias de Un Caracol, también de Adam Elliot, porque se ha visto que México le tiene un cariño muy especial a la animación y sobre todo a la animación original.
“Lo vimos con Flow, con Robot Dreams, con películas de estilos de animación diferente pero que todas eran una historia original creadas en un contexto más pequeño en comparación al gran aparato de Hollywood al que estamos acostumbrados y que en México encontraron un público enorme y una vida muy grande en salas de cine”, expresó el entrevistado.
Un clásico contemporáneo de culto
Aunque Mary & Max cosechó importantes distinciones internacionales como su nominación al premio de la Academia en 2009 y circuló de manera discreta durante años, se consolidó gradualmente como un título de culto. De acuerdo con Ibarreche, guarda profundas similitudes con trabajos posteriores del mismo realizador, aunque la técnica empleada en proyectos más recientes refleje una mayor madurez técnica y presupuestal.
“Los protagonistas tienen cualidades muy específicas, casi excéntricas que por raros que son empatizamos con ellos por ser únicos, así que creo que Mary & Max tiene un potencial muy grande porque además resuena con algo que me parece, es muy universal y que es esta búsqueda del no estoy solo en el mundo”, puntualizó el intérprete.
Para el actor involucrado en el doblaje, integrarse a este proyecto representa una vivencia sumamente personal, debido a que conoció la obra a través de su pareja, en una época donde el estilo cinematográfico de Adam Elliot era escasamente difundido en territorio mexicano.
El valor artesanal del stop motion
Frente al dominio casi absoluto de las herramientas digitales generadas por computadora, el estreno de esta producción coincide con un renovado interés por las técnicas artesanales dentro de la industria cinematográfica contemporánea.
“Así que sostengo que esta es una de las películas animadas más hermosas que van a ver en su vida, ahora ser parte de eso me vuela la cabeza, porque además, siempre soñé con verme o escucharme en el cine porque me formé como actor de teatro.
“Además, el stop motion está teniendo una suerte de redescubrimiento entre el público, porque no es una técnica nueva de animación, es el trabajo detrás de los títeres físicos que existen en el set y que son manipulados por personas, en un mundo en el que se puede repetir con tal nivel de facilidad algo que asemeja a la animación digital”, concluyó Ibarreche.
Como parte de las actividades especiales programadas para celebrar este lanzamiento, el lunes 21 de septiembre se llevará a cabo una clase magistral en formato virtual con el realizador Adam Elliot en punto de las 18:00 horas, seguida por una función especial en las instalaciones de Cinemex Metrópoli Patriotismo.
