El gremio de la comunicación social en Venezuela y la gran familia del balompié andino experimentan una profunda consternación ante la irreparable pérdida de una de sus figuras más queridas y respetadas. En la ciudad de San Cristóbal se confirmó el deceso del reconocido locutor y analista Jairo Adolfo Dávila Mogollón, un profesional que marcó un hito en la radiodifusión deportiva del estado Táchira.
Durante décadas de trayectoria ininterrumpida, el comunicador entregó su talento y su pasión a los micrófonos, convirtiéndose en el nexo informativo entre las incidencias del fútbol rentado nacional y una audiencia fiel que seguía cada una de sus transmisiones. Su estilo riguroso, su capacidad de análisis y su cercanía con el oyente consolidaron una carrera ejemplar dentro de la crónica deportiva regional.
Una voz emblemática arraigada al sentimiento aurinegro
La figura de Jairo Adolfo Dávila Mogollón estuvo indisolublemente ligada al desarrollo del deporte en la región occidental del país y, de manera muy especial, al seguimiento constante del Deportivo Táchira. Para la fanaticada aurinegra y para los distintos actores de la disciplina, su voz representaba la autoridad moral y el conocimiento profundo de la fuente futbolística.
Colegas de profesión, directivos, atletas y seguidores han manifestado su pesar a través de las diversas plataformas, destacando no solo su valía profesional, sino también su calidad humana. El locutor enfrentó durante sus últimos tiempos un complejo cuadro de salud, librando una batalla con notable entereza hasta el momento de su fallecimiento.
Solidaridad gremial y muestras de condolencia
La partida del destacado comentarista deja un vacío irreparable en los estudios de radio y en las tribunas de los estadios venezolanos. Su legado perdurará en la memoria colectiva de quienes compartieron con él jornadas de cobertura periodística y análisis táctico.
Desde el portal especializado Balonazos.com se ha extendido un mensaje de profundo pesar y solidaridad extensivo a todo el círculo de comunicadores sociales de la entidad andina. Asimismo, las muestras de apoyo se dirigen de manera muy particular a sus familiares, entre ellos su hermano Manolo, acompañándoles en este momento de recogimiento y dolor. Paz a su alma.
