Maru Campos exige la renuncia de funcionarios que anteponen los intereses personales al servicio público
Durante un evento público de relevancia política, la mandataria estatal Maru Campos emitió un posicionamiento sumamente firme dirigido a la clase política, exigiendo la salida inmediata de aquellos actores gubernamentales que utilicen sus puestos para beneficio propio en lugar de atender las necesidades de la ciudadanía.
Un llamado a la congruencia ética y profesional
La postura de la jefa del Ejecutivo estatal se dio a conocer en el marco de la presentación literaria del titular de la Secretaría de Seguridad Pública, Gilberto Loya. Ante diversos sectores presentes en el recinto, la gobernadora aclaró que su advertencia poseía un carácter general y no buscaba señalar de manera directa a un funcionario específico, sino establecer un parámetro ético indispensable para el ejercicio gubernamental actual.
En su discurso, Maru Campos puntualizó que los individuos cuyas ambiciones particulares superan su vocación de ayuda social carecen de la legitimidad necesaria para mantenerse dentro de la administración pública o para buscar puestos de elección popular en el futuro.
Defensa de los principios institucionales
Asimismo, la mandataria hizo un recorrido por los valores fundamentales que respaldan su trayectoria política, mencionando específicamente los principios ideológicos del Partido Acción Nacional, tales como la dignidad humana y la solidaridad comunitaria, los cuales deben regir la conducta diaria de cualquier servidor público que se jacte de serlo.
La gobernadora alertó que tolerar la mezcla entre la agenda personal y las obligaciones del Estado representa una amenaza directa para la estabilidad institucional de la región. Por esta razón, exhortó a los integrantes de la administración a de cualquier ambición mezquina que pueda fracturar la ya sensible relación de confianza entre las autoridades y la población.
Para finalizar su intervención, la titular del Ejecutivo reiteró que el gobierno requiere de perfiles totalmente comprometidos con el bienestar general, advirtiendo que las puertas de la administración estarán siempre cerradas para aquellos que prioricen el provecho individual por encima de la responsabilidad colectiva que implica representar a los ciudadanos.
