Carlos González García, integrante de la Comisión Nacional de Coordinación y Seguimiento del Congreso Nacional Indígena, denunció que la violencia ejercida presuntamente por el grupo criminal Los Ardillos contra comunidades nahuas de la Montaña Baja de Guerrero ha provocado el desplazamiento forzado de más de mil familias y se ha intensificado en los últimos días con ataques mediante drones explosivos.
En una entrevista con el medio Aristegui Noticias, el abogado alertó que comunidades como Chicotlán, Alcosacán, Tula y Ahuegüetlán han sido blanco de agresiones armadas, situación que ha obligado a decenas de familias indígenas a abandonar sus hogares para resguardarse en otras localidades ante el temor de nuevos ataques, y resaltó que ya hubo víctimas sin vida por esta lamentable situación.
De acuerdo con denuncias realizadas por autoridades comunitarias y organizaciones indígenas, la región enfrenta desde hace varios años una disputa territorial y de control criminal atribuida al grupo conocido como Los Ardillos, organización señalada por operar en distintas zonas de Guerrero y vinculada con hechos de violencia, extorsión y desplazamiento forzado.
Carlos González García afirmó que el uso de drones para lanzar explosivos contra comunidades representa una escalada grave del conflicto y evidencia la vulnerabilidad en la que viven actualmente los pueblos originarios de la región, que pertenecen principalmente a municipios de la Montaña Baja y la zona Centro de Guerrero, donde habitantes han denunciado constantes enfrentamientos armados, bloqueos de caminos y amenazas.
Organizaciones civiles y colectivos defensores de derechos humanos han advertido en reiteradas ocasiones sobre la crisis humanitaria que enfrenta Guerrero por el desplazamiento interno forzado. Según registros de estos organismos, miles de personas han tenido que dejar sus comunidades en los últimos años debido a la violencia criminal.
En diversas regiones de Guerrero también se ha documentado recientemente el uso de drones adaptados con explosivos por parte de organizaciones criminales, una práctica que especialistas consideran cada vez más frecuente en escenarios de violencia rural y comunitaria en México.
Habitantes de las comunidades afectadas han solicitado la intervención urgente de autoridades federales y estatales para garantizar condiciones de seguridad y permitir el retorno seguro de las familias desplazadas, muchas de las cuales han abandonado viviendas, cultivos y pertenencias. La situación en la Montaña Baja ocurre en un contexto de violencia marcado entre las entidades con mayores índices de homicidios.
El cargo Más de mil familias desplazadas por violencia contra comunidades nahuas en Guerrero apareció primero en NÓMADAS.