La complicada relación entre José María Fernández, mejor conocido como “El Pirru”, y su hijo José Emilio Fernández Levy volvió a colocarse en el centro de la polémica luego de que el empresario revelara detalles de la fractura familiar que arrastran desde hace varios años. Durante recientes declaraciones, “El Pirru” aseguró que su propio hijo lo habría sacado de una casa en Cuernavaca, situación que calificó como una de las experiencias más dolorosas de su vida tras la muerte de la actriz Mariana Levy.
Según explicó el arquitecto, el conflicto familiar se intensificó debido a diferencias relacionadas con propiedades, herencias y resentimientos acumulados desde el fallecimiento de Mariana Levy en 2005. “El Pirru” afirmó que José Emilio decidió apartarlo completamente de su vida y aseguró sentirse traicionado por la forma en que se deterioró la relación entre ambos.
Por su parte, José Emilio Fernández Levy ha dado versiones muy distintas sobre la situación. En entrevistas recientes, el joven señaló que durante años sintió abandono emocional y económico por parte de su padre, además de acusarlo públicamente de haber administrado de manera incorrecta la herencia de Mariana Levy. Incluso declaró que muchos bienes de la actriz fueron vendidos poco después de su fallecimiento.
La tensión entre padre e hijo aumentó todavía más después de que José Emilio revelara que intentó reconciliarse con “El Pirru”, pero aseguró que el acercamiento terminó mal debido a supuestas condiciones económicas y discusiones relacionadas con propiedades familiares. Posteriormente, ambos intercambiaron cartas públicas donde expusieron fuertes reclamos personales y heridas emocionales acumuladas durante años.
La historia ha generado una fuerte reacción en redes sociales, donde usuarios continúan divididos entre quienes apoyan a José Emilio y quienes consideran que “El Pirru” también enfrenta las consecuencias emocionales de la muerte de Mariana Levy, ocurrida tras un infarto fulminante durante un intento de asalto en Ciudad de México en 2005. A más de dos décadas de aquella tragedia, el conflicto familiar sigue provocando controversia dentro del espectáculo mexicano.