Declaraciones extremistas en un podcast
El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, generó una nueva controversia al abogar públicamente por la eliminación sistemática de civiles en el enclave palestino. Durante su participación en un espacio de audio digital conducido por un ex rehén, el político ultraderechista sugirió redoblar la ofensiva de manera letal.
“Creo que deberían llevarse a cabo asesinatos selectivos […] no solo a quienes representan una amenaza inmediata; hay personas allí que no merecen vivir. No deberían vivir. Ni siquiera son personas”, aseveró Ben Gvir respecto a los habitantes de Gaza, defendiendo un recrudecimiento de las operaciones nocturnas.
Discrepancias con el Ejecutivo y planes de colonización
Durante la misma emisión titulada ‘8 de octubre’, el dirigente político dejó en evidencia su oposición a las directrices del primer ministro Benjamín Netanyahu. Cuestionó la reducción parcial de hostilidades orientada a respaldar un acuerdo diplomático internacional impulsado por Estados Unidos.
Además, el titular de la cartera de seguridad planteó la necesidad de promover una salida forzada de la población local para establecer asentamientos judíos. “Considero que toda Gaza es nuestra (…) Deberíamos tener asentamientos no solo en Gush Katif, sino en toda Gaza, fomentando la mayor emigración posible, enviándolos a sus países de origen, y para los terroristas, nada de emigración, nada, simplemente matarlos uno por uno”, puntualizó.
Antecedentes de polémicas y control policial
Las posturas radicales del ministro han sido objeto de análisis ante tribunales internacionales como evidencia de acciones contrarias a los derechos fundamentales. A pesar de no contar con trayectoria militar formal, su influencia política le otorga el mando directo sobre el cuerpo de policía y el sistema penitenciario nacional.
Desde su integración en el gabinete gubernamental, las autorizaciones para el porte de armas de fuego entre ciudadanos civiles han registrado un incremento del 126%. Su gestión y apariciones públicas continúan marcadas por incidentes de confrontación y declaraciones que desafían los consensos diplomáticos globales.
