Por Mariana Delgado Fernández
Por primera vez desde 1882, la planta Achyrachaena mollis —una especie que Baja California consideraba extirpada— fue localizada nuevamente. El hallazgo ocurrió en el trazo proyectado para el bypass Tijuana–Ensenada, revelando omisiones críticas en la Manifestación de Impacto Ambiental del proyecto.
En 1882, cuando la Bahía de Todos Santos era un territorio apenas explorado y Ensenada no figuraba en ningún mapa detallado, el botánico estadounidense Marcus E. Jones recorrió la región sin coordenadas, sin GPS y sin caminos, solo intuición, brújula y cuadernos de campo.
El 7 de abril de ese año, Jones colectó un ejemplar de Achyrachaena mollis, una planta que jamás volvió a registrarse en vida silvestre en Baja California ni en ningún otro sitio de México. El ejemplar quedó resguardado en el California Botanic Garden Herbarium bajo el número de catálogo RSA0086691, donde permaneció durante 144 años: una etiqueta, un ejemplar seco y una localidad imprecisa.
La Flora de Baja California la describe como una especie muy rara, asociada exclusivamente a lentes de arcilla, hábitats seriamente amenazados en la región. Durante más de un siglo, nadie supo dónde buscarla. Nadie sabía si seguía viva.

Una carrera contra el tiempo
El anuncio del proyecto de actualización del bypass Tijuana–Ensenada detonó una movilización urgente: dar visibilidad a todas las especies que se verían afectadas y documentar el valor real de nuestro patrimonio natural en ese territorio.
Integrantes de La Voz del Matorral Costero, con experiencia en exploración y documentación de flora nativa, realizaron recorridos sistemáticos para registrar lo que sí existe en la zona. Fue en uno de esos recorridos donde ocurrió lo inesperado: la planta perdida reapareció.
El ejemplar observado en campo fue documentado con fotografía, fecha y coordenadas precisas. Posteriormente, se comparó con el voucher histórico RSA0086691. El Dr. Jon Rebman, taxónomo y curador de Botánica del Museo de Historia Natural de San Diego, revisó la evidencia y confirmó la identidad de Achyrachaena mollis, cerrando cualquier duda sobre el redescubrimiento.

Una ausencia que preocupa
El hallazgo reveló un punto crítico: la especie no aparece en la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del proyecto del bypass. De no haberse realizado trabajo de campo independiente, la única población conocida podría haber sido destruida sin que nadie supiera que estaba ahí.
El registro de Achyrachaena mollis en el trazo del bypass tiene consecuencias científicas y ambientales:
- Demuestra que el proyecto atraviesa zonas con biodiversidad no documentada
- Evidencia vacíos de información en la MIA
- Obliga a revisar el proyecto con mayor rigor técnico y ambiental
Para quienes trabajan en la defensa del territorio, el mensaje es contundente:
“No queremos volver a perderla. Y ahora que la encontramos, lucharemos por defenderla para siempre.”
El cargo Planta “perdida” reaparece 144 años después, justo en el trazo para el bypass TJ–Ensenada apareció primero en NÓMADAS.