Postura firme de Gobernación en contra del traslado de mexicanos a terceros países
El gobierno mexicano ha manifestado su absoluto rechazo a las medidas implementadas por las autoridades norteamericanas que involucran el envío de ciudadanos nacionales hacia naciones centroamericanas, utilizando aeronaves que sobrevuelan el territorio nacional sin realizar escalas oficiales.
Como respuesta directa a estas operaciones unilaterales, la titular de la política interior del país sostuvo un encuentro diplomático el pasado jueves con el embajador estadounidense acreditado en la nación, Ronald D. Johnson, con el propósito de fijar los límites de la cooperación bilateral en materia de movilidad humana.
Rechazo a la triangulación migratoria
Durante las conversaciones oficiales sostenidas en la capital, la funcionaria federal expresó la inconformidad del Estado mexicano ante la práctica de desviar a los ciudadanos repatriados hacia puntos geográficos distintos a su lugar de origen, una estrategia que, a juicio del ejecutivo, vulnera los protocolos convencionales de retorno.
La secretaria de gobernación indicó que los connacionales son enviados de Estados Unidos hacia Guatemala, Honduras y también a Costa Rica.
Ante este panorama, la administración federal ha reiterado que mantiene abierta la disposición institucional para recibir a los ciudadanos repatriados de manera directa, garantizando una recepción ordenada y segura en territorio nacional bajo los mecanismos tradicionales de cooperación consular.
Diálogo firme y diplomacia respetuosa
La estrategia del gobierno mexicano se centra en exigir el respeto a la soberanía y a los derechos de las personas migrantes, estableciendo canales de comunicación directos con la representación diplomática extranjera para evitar que se repitan acciones unilaterales de esta magnitud.
“Nosotros manifestamos que respetamos las decisiones que tomen otros países en política migratoria, pero que no compartimos que nuestros corcionales sean trasladados a un tercer país”, afirmó.
Asimismo, la encargada de la política interior subrayó que las vías regulares de deportación y repatriación terrestre y aérea directa hacia suelo mexicano deben ser respetadas por la administración norteamericana, priorizando siempre la coordinación bilateral antes de ejecutar cualquier protocolo de traslado masivo.
“Nosotros los estamos recibiendo inmediatamente en diferentes aeropuertos y también por la frontera norte. Entonces, sigamos en ese acuerdo. Se habló sobre eso de manera firme, respetuosa, pero firme”, expuso.
Con estas acciones, el gobierno federal busca frenar cualquier intento de desviar los flujos de retorno hacia naciones intermedias, reafirmando que la recepción de los ciudadanos debe llevarse a cabo mediante los puntos de internación autorizados en la franja fronteriza norte y en las terminales aéreas designadas dentro del territorio nacional.
