El comportamiento del sector constructor y la paradoja estadística
El reciente informe sobre la actividad industrial correspondiente al mes de agosto mostró cifras que superaron las previsiones iniciales. Dentro de este panorama, el sector de la construcción mantiene una trayectoria al alza. Sin embargo, un análisis detallado revela contrastes profundos: mientras que la edificación habitacional se encamina a promediar cero crecimiento frente a 2025 en el acumulado de los primeros ocho meses —produciendo apenas la mitad de las unidades levantadas hace una década—, el gasto gubernamental en infraestructura física directa se sitúa un 26% por debajo del nivel registrado hace dos años. A pesar de estas discrepancias, las mediciones oficiales ubican a la construcción casi un 10% por encima de los registros de 2018, un fenómeno atribuido por los especialistas a dinámicas contables particulares.
Concentración manufacturera y el caso de los petrolíferos
Por su parte, el sector manufacturero experimentó un repunte notable durante agosto, impulsado fundamentalmente por un avance anual superior al 2%. No obstante, este dinamismo no es generalizado, ya que se concentra en solo tres ramas específicas: derivados del petróleo, equipo electrónico y la industria del transporte, las cuales explican 2.9 de los 3.2 puntos del crecimiento total de las manufacturas.
En el rubro energético, los reportes oficiales vinculados a Petróleos Mexicanos (Pemex) señalan que la refinería de Dos Bocas opera por encima de su capacidad original, procesando más de 240 mil barriles diarios de crudo. Aunque la dependencia destaca una baja proporción de combustóleo frente a gasolinas y diésel, persisten dudas sobre la viabilidad financiera de estas operaciones, toda vez que continúan generando pérdidas absorbidas mediante transferencias de recursos fiscales.
Cifras atípicas en electrónica y la caída en el sector automotriz
Un comportamiento singular se observa en el equipo electrónico. Entre enero de 2025 y agosto de 2026, las exportaciones de esta categoría se dispararon un 573%, mientras que el valor agregado sectorial avanzó apenas un 9.7%. Esta disparidad abre interrogantes sobre los canales de comercialización y el origen real de los bienes comercializados al mayoreo.
En contraste, la industria automotriz atravesó por un escenario de alta volatilidad. Si bien agosto dejó un incremento anual del 5.4% en la producción de vehículos ligeros —un hito no visto desde 2023—, los datos preliminares de septiembre reflejaron una contracción abrupta del 15%. Esta caída drástica anticipa un retroceso trimestral superior al -5% para el sector de equipo de transporte, un lastre que difícilmente podrá ser contrarrestado por el resto de las ramas manufactureras.
Perspectivas económicas para el cierre del año
Ante este escenario, donde los servicios muestran limitaciones para sostener el ritmo económico previo, el desempeño del tercer trimestre no alcanzará los niveles positivos del periodo anterior. Las proyecciones de los especialistas apuntan a un crecimiento promedio del 1.1% para los primeros nueve meses del año, consolidando expectativas anuales que rondan entre el 1.4% y el 1.5%, con perspectivas moderadas de cara al cierre del ejercicio fiscal.
