El poder de la academia mexicana en la cúpula corporativa
Contrario a la creencia popular de que el liderazgo corporativo de alto nivel se gesta exclusivamente en el extranjero, un reciente análisis enfocado en los líderes económicos más influyentes del territorio nacional demuestra que la gran mayoría de los directivos prefirió las instituciones educativas del país para cursar su formación profesional. Los datos revelan que la academia local mantiene una posición de absoluto liderazgo frente a las prestigiosas y costosas opciones internacionales.
De acuerdo con la información recabada por el ranking especializado elaborado por la revista Expansión sobre los 100 empresarios más importantes de la nación, la gran mayoría de estos actores económicos se formó en universidades nacionales. El estudio posiciona al Tecnológico de Monterrey a la cabeza, seguido muy de cerca por la Universidad Anáhuac, la Universidad Iberoamericana y el IPADE Business School, consolidando un ecosistema educativo eminentemente mexicano.
El predominio del Tec de Monterrey y la oferta privada nacional
Dentro de este panorama, el Tec de Monterrey destaca de manera notable al concentrar a 25 empresarios del listado, lo que representa un 18.4 por ciento del total analizado. Entre los nombres más reconocidos que pasaron por sus aulas figuran figuras de peso pesado como José Antonio Fernández Carbajal, Ricardo Salinas Pliego, Eduardo Tricio Haro, Agustín Coppel Luken y Rogelio Zambrano, así como la destacada empresaria chihuahuense Alejandra de la Vega.
Por su parte, la Universidad Anáhuac ocupa la segunda posición general con un total de 21 empresarios egresados de sus campus. En este grupo sobresalen herederos y directivos de los corporativos más grandes de la república, tales como Carlos Slim Domit, Patrick Slim Domit y Germán Larrea Mota Velasco. A estas instituciones se suman la Universidad Iberoamericana, que aporta 14 representantes, y el IPADE, que registra un total de 11 líderes corporativos en el ranking.
El peso histórico de la educación pública y la lejana presencia de Harvard y Stanford
En el terreno de la educación pública, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) mantiene una presencia sumamente respetable al registrar a nueve empresarios dentro de la codiciada lista. Entre los exalumnos más ilustres de la máxima casa de estudios destaca Carlos Slim Helú, quien cursó la carrera de Ingeniería Civil en la Facultad de Ingeniería antes de edificar su vasto imperio financiero y de telecomunicaciones.
Frente a esta abrumadora mayoría de instituciones mexicanas, las famosas universidades estadounidenses de élite ocupan un lugar secundario en la conformación de la élite empresarial del país. Tanto Harvard como Stanford aparecen con apenas ocho empresarios cada una, cifras que equivalen conjuntamente a un modesto 5.9 por ciento del total analizado.
Entre los egresados que cruzaron las fronteras para formarse en Stanford figuran nombres de la talla de Daniel Servitje Montull y Alejandro Baillères. En tanto, la Universidad de Harvard cuenta entre sus exalumnos con perfiles tan influyentes como Alejandro Ramírez Magaña y Alberto Torrado Martínez. Los datos confirman de este modo que, aunque los centros educativos de Estados Unidos continúan atrayendo a ciertos herederos y directivos de alto perfil, las instituciones nacionales concentran una mayor presencia entre los líderes empresariales del país.
