Radiografía del viajero prémium en Iberoamérica: los adultos de mediana edad dominan el sector
El mercado del turismo de alto valor en Iberoamérica tiene un claro protagonista demográfico. De acuerdo con el informe titulado “El viajero más valioso de Iberoamérica”, elaborado recientemente por la consultora especializada The Blueroom Project, la llamada Generación X —personas con edades comprendidas entre los 46 y los 61 años— acapara nada menos que el 67,1% de este segmento estratégico.
Muy por detrás de este grupo etario se sitúan los millennials, que representan el 18,9%, y los baby boomers, con un 14%. Por su parte, la Generación Z apenas cuenta con una representación testimonial dentro de esta categoría de viajeros con mayor capacidad económica.
Hábitats de viaje y preferencias de distancia
El análisis sectorial, que se nutre de las valoraciones aportadas por más de 200 expertos y profesionales de la industria turística procedentes de España, Portugal y diversos países latinoamericanos, detalla también los hábitos de desplazamiento de este segmento económico clave.
Según los datos recopilados, este perfil de consumidor suele desplazarse principalmente en compañía de su pareja, abarcando el 46,4% de los casos, o bien en formato familiar, que representa el 38% de las travesías. En cuanto a las distancias recorridas, se decantan mayoritariamente por los trayectos de largo radio, una opción elegida por el 45,8% de los encuestados, o bien combinan diferentes rangos kilométricos según la temporada, alternativa que concentra al 35,5% de los viajeros.
Qué define a un cliente de alto valor para la industria
Una de las aportaciones más interesantes del documento radica en la percepción que los propios operadores turísticos tienen sobre lo que constituye un cliente verdaderamente valioso. Para el 50,6% de los profesionales consultados, el factor decisivo es la frecuencia anual de sus desplazamientos, mientras que únicamente el 15,1% vincula este estatus exclusivamente a un gran volumen de gasto por itinerario.
Asimismo, el 66,3% de los actores del sector prioriza al “cliente fiel” por considerarlo el perfil más rentable desde el punto de vista operativo. Esta visión contrasta con la de un minoritario 9,6% que prefiere enfocar sus esfuerzos en el cliente considerado autónomo y de bajo mantenimiento operativo.
Existen, no obstante, matices geográficos relevantes. Portugal se alza como el territorio donde el criterio de la fidelidad adquiere un peso mayor, alcanzando el 68,2% de las respuestas, superando ampliamente a España (50%) y a Latinoamérica (31,6%). En esta última región, la demanda muestra un marcado interés por las experiencias absolutamente personalizadas, un aspecto señalado por el 52,6% de los especialistas locales.
Presupuestos y márgenes de reserva
En el terreno financiero, el desembolso económico por persona más frecuente se sitúa en una horquilla comprendida entre los 4.000€ y los 6.000€, cifra respaldada por el 36,7% de la muestra. Respecto a la planificación, la antelación con la que se formalizan estas reservas oscila habitualmente entre los 2 y los 5 meses, un hábito que practican el 68% de estos usuarios.
Un dato llamativo es el auge del segmento de ultralujo, definido como aquel que supera los 15.000€ por pasajero y trayecto. Esta modalidad de altísima gama crece con notable dinamismo en Latinoamérica, donde ya representa el 13,2% de las preferencias registradas frente al escaso 2,4% que anota en el mercado español.
Motivaciones del viaje y la incógnita verde
El ocio puro continúa siendo el motor indiscutible de estos desplazamientos, acaparando el 71,1% de los motivos de viaje. Entre las tipologías con mayor tracción destacan los recorridos con eje gastronómico, en claro auge para el 50,6% de los profesionales, y las propuestas de agroturismo o turismo slow, valoradas por el 41,6%.
A la hora de seleccionar un destino geográfico, priman de forma muy notable la búsqueda y exploración de lugares inéditos (64,5%), la riqueza patrimonial y la oferta museística (55,4%), seguidas muy de cerca por la propuesta culinaria local (50,6%).
En el plano de la responsabilidad ambiental, el estudio refleja un panorama complejo y lleno de matices. Tan solo el 17,5% de los profesionales observa que el cliente exige de manera creciente criterios de sostenibilidad y se muestra dispuesto a asumir un sobrecoste por ello. Un 35,5% reconoce que el viajero valora las prácticas ecológicas, pero sin estar dispuesto a pagar más por ellas, mientras que un 34,3% directamente condiciona su interés a que el precio final del servicio permanezca inalterado.
A modo de síntesis global, Alejandro Pérez-Ferrant, fundador y CEO de The Blueroom Project, resume las conclusiones principales del proyecto afirmando que el viajero iberoamericano de alto valor es “un perfil Gen X, fiel y repetidor, por encima del que puntualmente gasta de más, que viaja en pareja o familia buscando ocio con propósito (gastronomía, cultura, naturaleza) más que lujo per se”.
