En pleno corazón de la ciudad, brigadas identificadas con la estructura de la senadora con licencia de Morena, Andrea Chávez, han estado distribuyendo periódicos impresos con un cabezal que la proyecta como próxima gobernadora. Sin embargo, lejos de generar interés, el material ha encontrado una respuesta fría —y en muchos casos, de abierto rechazo— por parte de los capitalinos.

Durante recorridos por el Centro, se observó cómo varios transeúntes recibían el impreso solo para desecharlo a los pocos metros, ya fuera en cestos de basura o incluso dejándolo caer en la vía pública. La escena se repitió en distintos puntos, reflejando un evidente desinterés por el contenido y por la figura que busca posicionarse anticipadamente.
La estrategia, que apuesta por la promoción directa en la calle, parece no estar conectando con una ciudadanía que enfrenta problemáticas más inmediatas y que, a decir de algunos consultados, percibe estos esfuerzos como adelantados. “Ni siquiera estamos en tiempos, y ya quieren vendernos una candidatura”, comentó un comerciante de la zona, quien prefirió mantenerse en el anonimato.
El uso de este tipo de materiales también abre cuestionamientos sobre la efectividad —y pertinencia— de campañas de posicionamiento tan anticipadas, sobre todo cuando la respuesta ciudadana apunta más al desdén que al interés. A ello se suma el hecho de que el formato impreso, en plena era digital, parece no generar el impacto esperado.
Mientras tanto, el mensaje que queda en las calles del Centro es claro: más que conversación política, lo que abunda son hojas tiradas que terminan como basura. Un síntoma que, más allá de la anécdota, podría estar revelando el ánimo de una parte de la ciudadanía frente a aspiraciones que consideran fuera de tiempo.