Durante las primeras horas de este domingo 20 de septiembre, la actividad telúrica en territorio nacional generó reportes oficiales por parte de las autoridades competentes. El Servicio Sismológico Nacional (SSN) confirmó el registro de un movimiento telúrico que activó la vigilancia instrumental en la región sureste del país, manteniendo la atención de los especialistas en geodinámica.
Detalles del epicentro y características del sismo en Veracruz
El organismo científico detalló que el fenómeno principal ocurrió a las 04:55 horas, alcanzando una magnitud de 3.8 en la escala instrumental. El epicentro se localizó de manera precisa hacia el sur del municipio de Sayula de Alemán, en el estado de Veracruz, con una profundidad estimada de 126.2 km.
Debido a las características superficiales y a la moderada liberación de energía, el movimiento fue catalogado como de baja intensidad, lo que impidió que fuera percibido de forma generalizada por la población local. Los protocolos de monitoreo preliminar confirmaron que no se registraron daños materiales ni afectaciones a la infraestructura urbana en las zonas cercanas al epicentro.
Actividad simultánea en Baja California Sur
Minutos más tarde del evento principal en tierras veracruzanas, el sistema de monitoreo detectó una variación menor en el extremo noroeste del país. A las 04:57 horas, un segundo sismo con una magnitud de 3.4 sacudió las inmediaciones de la península, ubicándose a una distancia aproximada de 126 km al este de La Paz, en Baja California Sur.
Esta serie de eventos refuerza la constante actividad que caracteriza a diversas zonas del territorio nacional, donde las placas tectónicas interactúan de manera permanente sin que esto represente necesariamente un peligro inminente para los habitantes.
Precisiones científicas sobre la sismicidad en el país
Ante la coincidencia de fechas y la creencia popular que rodea al noveno mes del año, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha enfatizado en repetidas ocasiones que el territorio nacional experimenta un promedio anual de 15 mil sismos de diversa índole.
Los expertos recuerdan que la gran mayoría de estos eventos presentan una baja intensidad, por lo que pasan desapercibidos para la ciudadanía y no ameritan la activación de los sistemas de altavoces o alertas públicas. Asimismo, la comunidad científica insiste en que no hay manera de predecir con exactitud cuándo ocurrirá un temblor ni la magnitud que este manifestará.
Por esta razón, la ocurrencia de movimientos telúricos durante el mes de septiembre responde estrictamente a la dinámica geológica habitual del país, con la misma probabilidad de registro que en el resto del año.
