El programa de reclutamiento global que implementó Rusia para continuar su guerra en Ucrania está teniendo efecto en América Latina, principalmente con personas vulnerables como los migrantes.
De acuerdo con reportes internacionales, compartidos por Bloomberg todo comienza en las redes sociales y en las plataformas de empleo. Ahí los usuarios ingresan a las aplicaciones en busca de trabajo y en ese proceso encuentran una oferta muy llamativa.
Se trata de un puesto relacionado con seguridad, cocina o transporte. El sueldo va desde los 4 mil dólares mensuales y en algunos casos se ofrecen bonos iniciales de 20 mil y hasta 50 mil dólares.
Los aspirantes aplican, se quedan con la vacante y llegan a la firma de contrato, pero éste está redactado en ruso, no se entiende y nadie les explica. Aún así, el sueldo es tan atractivo que los que se postulan aceptan y deciden firmar.
Unos días después, abordan un vuelo con destino a Rusia y, al llegar a Moscú, de inmediato les quitan sus pasaportes y teléfonos celulares. No los llevan a ninguna oficina, más bien se dirigen a un centro de entrenamiento militar y después de unas semanas de estar ahí son enviados al frente de guerra.
Esta red internacional de trata de personas está operando así desde hace más de cuatro años, cuando Rusia tomó la decisión de invadir Ucrania. Desde entonces, según estos informes que fueron presentado en Kiev por funcionarios.
Desde entonces, Rusia ha reclutado al menos a 27 mil extranjeros de más de 130 países con el fin de ser utilizados en el frente de batalla. Muchos de ellos son peruanos, colombianos, cubanos, de Kazajistán, Nepal o Yemen. Las nacionalidades son diferentes, pero todos se encuentran en una situación vulnerable económicamente, social o legal.
Esta red de reclutamiento se creó en 2022 tras las numerosas pérdidas que sufrió Rusia en el campo de batalla, pero se descubrió luego de una investigación que se realizó en los últimos nueve meses y que se llevó a cabo en países de América Latina, Asia y África.
En todo ese tiempo la Federación Internacional por los Derechos Humanos y la organización Truth Hounds entrevistaron a prisioneros de guerra que estuvieron retenidos en Ucrania y a exmilitares rusos.
Con sus testimonios y algunos documentos que obtuvieron de las autoridades, determinaron que este sistema existe y está dirigido a poblaciones vulnerables, migrantes, trabajadores e incluso estudiantes. Todos son engañados para ser enviados a las posiciones más peligrosas del frente de batalla o realizar misiones de alto riesgo.
Rusia ya no busca personas preparadas o con experiencia militar, sino más bien personas que estén dispuestas a todo con tal de recibir dinero que les permita salir de la situación económica en la que se encuentran. Debido a la falta de experiencia y a la poca preparación militar de todos los reclutados que llegan, un 20 por ciento mueren los primeros cuatro meses. De hecho, hasta ahora -según estimaciones ucranianas- casi 3 mil 500 combatientes extranjeros han muerto en combate.
Las principales bajas son de países como Uzbekistán, Kazajistán, Cuba, Nepal, Egipto, Ghana, Yemen, Irak y Colombia. El resto, quienes logran sobrevivir y regresar, denuncian malos tratos, humillaciones, amenazas y abusos por parte de sus compañeros y comandantes.
Según los informes, para septiembre de este año, estas redes podrían reclutar a aproximadamente 18 mil extranjeros más. Expertos señalan que este conflicto que comenzó entre dos naciones ahora involucra a decenas de países más y todos los que llegan al frente de batalla están dando la vida en una guerra que jamás imaginaron pelear.
El cargo Rusia está reclutando bajo engaños a migrantes latinos para llevarlos a la guerra apareció primero en NÓMADAS.