En política, dice el refranero popular: “No hay casualidades”. Análisis gubernamental
Por eso no creemos que resulte casual que, desde el poder presidencial de Morena se impulse a la aspirante de Palacio ideal e idónea para la elección del 2030.
Y es que, según la clásica política mexicana, los idiotas del poder que a diario pelean e inventan disputas, siempre terminan colocando a sus iguales en las mejores posiciones de poder.
Y, en el caso que nos ocupa, resulta que desde Palacio no critican y menos cuestionan a la gobernadora de Chihuahua, sino que promueven a la que sin duda sería una candidata presidencial ideal para el 2030.
En efecto, resulta que al perseguir con todo el poder del Estado a la gobernadora panista de Chihuahua, al exhibir la forma en que una mujer coloca el bienestar de sus ciudadanos por encima del poder, de la política y de las leyes, lo cierto es que la convierten a la mandataria de Chihuahua en una suerte de ídolo de la política en México.
Sí una deidad capaz de enfrentar a los demonios del poder “morenista”, a los más duros del poder en turno, para defender sus objetivos en beneficio de los ciudadanos y de sus libertades y derechos fundamentales.
Sí, resulta que, desde el poder presidencial de Morena, los políticos y militantes de ese partido construyen a la más formidable de las aspirantes presidenciales para el 2030.
¿Se habrán dado cuenta?
Vale la pregunta porque –a pesar de que los “morenista” han emprendido furiosas campañas mediáticas contra la gobernadora de Chihuahua–, lo cierto es que han convertido en “toda una estrella” del poder y la política en México a #MaruCampos.
Es decir, que a cada paso que desde Palacio dan contra Maru Campos, en realidad la consolidan como una mujer ejemplar, capaz de conducir los destinos del país, muchos siglos mejor que la propia señora Claudia.
Sin embargo, no pasará mucho tiempo para que los idiotas de Palacio entiendan que ellos mismos están construyendo a su némesis.
En pocas palabras, resulta que muy pronto veremos a la “señora presidenta” ordenar una persecución no sólo mediática, sino política y legal contra Maru Campos, para tratar de debilitar sus posibilidades políticas rumbo al 2030 y para responder a los intereses de ese cártel criminal llamado Morena.
Y es que hoy, la gobernadora de Chihuahua no sólo es un peligro para los intereses del partido en el poder, sino para la continuidad de esa mafia llamada Morena.
Claro, a menos de que la tentación del poder absoluto –ese poder que es el poder de Palacio–, no debilite los principios y las convicciones de la gobernadora Maru Rojas.
Por lo pronto, asistimos a los primeros escarceos rumbo a la presidencial del 2030; una disputa electoral que, igual que la de 2018, la de 2021 y la del 2024, fue una pelea electoral que definieron los grupos criminales que dominan gran parte del país.
Y también por eso volvemos a la hipótesis confirmada de que en todas esas elecciones –las de 2018, 2021 y 2024–, el crimen organizado jugó un papel fundamental y, por tanto, nada indica que en el 2027 y en el 2030 las elecciones serán distintas.
Es decir, que en las próximas elecciones intermedias –las del 2027 y las presidenciales del 2030–, veremos que los cárteles criminales dominantes en todo el país serán los encargados de llevar los votos a las urnas para que todo siga igual.
Sí, votos de esas dos elecciones serán favor del cartel de cárteles, llamado “Partido Morena”.
¿Lo dudan?
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