Senador Juan Carlos Loera alerta sobre anomalías en Morena y apunta contra Cuauhtémoc Estrada
El escenario político interno de Morena en el estado de Chihuahua ha comenzado a generar tensiones de carácter institucional y partidista. En fechas recientes, el senador Juan Carlos Loera de la Rosa expresó públicamente su preocupación por diversas acciones que, a su juicio, contravienen los principios éticos y legales que rigen al movimiento de la autodenominada cuarta transformación.
Ante este panorama, el legislador federal dirigió un firme exhorto al coordinador de los diputados locales de Morena en el Congreso del Estado, Edin Cuauhtémoc Estrada Sotelo. El propósito central de este llamado consiste en exigir una supervisión estricta para evitar que colaboradores y personal adscrito a la Secretaría de Bienestar participen en eventos de índole política o partidista, una práctica que ha encendido las alarmas al interior de la militancia.
Advertencia sobre la intervención de personal de Bienestar
Mediante un posicionamiento difundido en plataformas digitales, el senador enfatizó que la estructura del partido y, de manera muy particular, sus principales liderazgos legislativos tienen la obligación ética y legal de ser extremadamente escrupulosos. Esto implica cerrar cualquier margen para que empleados de dependencias federales dedicadas a la asistencia social presten servicios o se involucren en mítines, reuniones o movilizaciones partidistas.
Loera de la Rosa subrayó que esta prohibición debe cumplirse de manera rigurosa sin importar si la colaboración ocurre durante la jornada laboral o fuera de ella, ya que el uso de recursos humanos vinculados a programas gubernamentales vulnera los principios de imparcialidad y equidad que históricamente ha defendido el partido guinda.
Implicaciones legales y riesgo de delitos electorales
Durante su intervención, el representante popular catalogó estas conductas como asuntos de extrema gravedad. Sostuvo con firmeza que involucrar a trabajadores de la administración pública en tareas político-partidistas se aparta por completo de las convicciones ideológicas del movimiento y, lo que es aún más grave, puede tipificarse como un delito electoral ante las instancias de procuración de justicia.
Asimismo, el legislador federal optó por ampliar el espectro de su advertencia, señalando que la misma vigilancia debe aplicarse respecto a los operadores, funcionarios y servidores públicos que laboran en el área de Desarrollo Social, tanto del gobierno del estado como de las distintas administraciones municipales en territorio chihuahuense.
Llamado urgente a la dirigencia y representantes
Este pronunciamiento formulado por el senador de la República funciona como un claro toque de atención dirigido tanto a las cúpulas de dirigencia como a los legisladores y operadores de Morena en la entidad norteña. El mensaje central radica en la necesidad imperiosa de blindar los programas sociales ante cualquier intento de uso político, recordando que las consecuencias legales de estas acciones recaen directamente sobre quienes toleran o promueven dichas prácticas.
La postura adoptada por Loera de la Rosa pone sobre la mesa el debate en torno a la línea divisoria entre el trabajo institucional de los gobiernos y la actividad partidista, evidenciando fricciones internas que podrían intensificarse conforme se acerquen los próximos procesos de deliberación política en el estado de Chihuahua.
