Entre la solemnidad de sus zonas arboladas y el bullicio cotidiano de los microbuses, el comercio informal y sus avenidas kilométricas, la Ciudad de México ostenta múltiples rostros que el séptimo arte nacional se ha encargado de inmortalizar a lo largo de las décadas. La capital del país no solo sirve como telón de fondo, sino que adopta un rol central en diversas historias que forman parte indispensable de la memoria fílmica.
De la Época de Oro al surrealismo urbano
Los olvidados (1950)
Bajo la autoría y dirección de Luis Buñuel, este largometraje expone la crudeza de la pobreza y la delincuencia juvenil a través de la vivencia de Pedro, un menor atrapado en la marginación urbana. Las filmaciones se desarrollaron en los Estudios Tepeyac, además de locaciones reales ubicadas en Atlampa, la colonia Roma, Tlatelolco y Tlalpan. Entre los espacios más destacados figura la Casa Frissac, utilizada para recrear la Escuela Granja. Un momento cumbre de la trama se sitúa en el cruce de Hidalgo y Magisterio Nacional, cuando el personaje conocido como “El Jaibo” despoja a Pedro de un billete valuado en $50.

La montaña sagrada (1973)
Durante el año 1973, el realizador Alejandro Jodorowsky transformó el paisaje urbano en un territorio de carácter onírico. Consolidada como una de las propuestas de culto más relevantes de América Latina, la obra destaca por incluir la Catedral Metropolitana dentro de una secuencia marcadamente surrealista, donde batallones castrenses desfilan por una metrópoli en decadencia cargando crucifijos adornados con cadáveres de animales.

Juventud, memoria e historia en las calles capitalinas
Y tu mamá también (2001)
Previo a emprender su travesía por las carreteras del territorio nacional, los personajes interpretados por Julio y Tenoch dan inicio a sus vivencias en las inmediaciones urbanas. La producción dirigida por Alfonso Cuarón, estelarizada por Gael García Bernal, Diego Luna y Maribel Verdú, incorporó espacios como la colonia Condesa, Paseo de la Reforma y el Lienzo Charro del Pedregal dentro de su esquema de filmación.

Tlatelolco, verano del 68 (2013)
Bajo la batuta del director Carlos Bolado, este filme entrelaza un romance juvenil con los acontecimientos sociopolíticos del movimiento estudiantil de 1968. Con las actuaciones protagónicas de Cassandra Ciangherotti y Christian Vázquez, el equipo de producción recurrió a la Plaza de las Tres Culturas, Ciudad Universitaria y diversos planteles del Instituto Politécnico Nacional para ambientar los momentos previos a la trágica jornada del 2 de octubre.

Nuevas miradas y crónicas contemporáneas
Güeros (2014)
El debut cinematográfico de Alonso Ruizpalacios narra el recorrido de tres muchachos en el contexto de la huelga universitaria de 1999, en su búsqueda por localizar al esquivo artista musical Epigmenio Cruz. El elenco, conformado por Tenoch Huerta, Sebastián Aguirre, Ilse Salas y Leonardo Ortizgris, protagoniza una secuencia memorable dentro del campus de Ciudad Universitaria, específicamente durante una protesta donde se interviene el mural de Siqueiros ubicado en la Torre de Rectoría.

Museo (2018)
También bajo la dirección de Ruizpalacios, este largometraje recupera uno de los hurtos más insólitos de la historia nacional: el robo al Museo Nacional de Antropología acontecido durante la festividad navideña de 1985. Con la participación de Gael García Bernal y Leonardo Ortizgris en los roles principales, la trama transita por instalaciones emblemáticas como el propio recinto museístico, la avenida Paseo de la Reforma y el monolito de Tláloc, configurando un thriller enfocado en la valoración del patrimonio cultural.

Roma (2018)
Galardonada con tres premios Óscar, esta obra autobiográfica de Alfonso Cuarón logra una reconstrucción minuciosa de la Ciudad de México durante la década de los 70, vista a través de los ojos de Cleo, trabajadora doméstica inspirada en la figura que cuidó al cineasta en su niñez. Diversos puntos geográficos como el inmueble marcado con el número 22 de la calle Tepeji, el Jardín de Niños Condesa, el Teatro Metropólitan, el Centro Médico Nacional Siglo XXI, la plancha del Zócalo y calles específicas de la colonia Roma devuelven la vida a una urbe transformada por el tiempo.

La capital como gran plató internacional
A lo largo de los años, directores extranjeros de renombre también han elegido las calles mexicanas para sus producciones. Paul Verhoeven transformó las instalaciones del Metro Chabacano en una terminal de corte futurista para la cinta El vengador del futuro (1990); por su parte, Sam Mendes concibió para la película Spectre (2015) una representación del desfile de Día de Muertos en el Zócalo que sirvió de precedente para la realización de este evento multitudinario en años posteriores; en tanto que Baz Luhrmann incorporó la Parroquia del Purísimo Corazón de María como locación clave para su versión de Romeo + Julieta (1996).
¿Qué otra producción cinematográfica filmada en la capital mexicana guardas en tu memoria?
