Falta de comunicación oficial con la máxima casa de estudios
Una grave omisión administrativa quedó al descubierto luego de que se confirmara que las autoridades del Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga” omitieron informar de manera directa a la máxima casa de estudios sobre una emergencia sanitaria interna. El incidente epidemiológico impactó a 135 médicos residentes y de alta especialidad, quienes presentaron cuadros clínicos severos tras consumir alimentos dentro de las instalaciones.
La titular de la Facultad de Medicina, Ana Carolina Sepúlveda Vildósola, confirmó que la institución académica no recibió ningún reporte oficial por parte del nosocomio, por lo que el conocimiento de la crisis se dio por vías ajenas al protocolo institucional. “Nos enteramos por redes sociales”, declaró la directora, al detallar cómo personal de la División de Estudios de Posgrado tuvo que trasladarse al centro médico por iniciativa propia para corroborar los hechos y ofrecer asistencia a los alumnos afectados.
Cronología del brote y estado de salud de los afectados
La contingencia comenzó a gestarse el pasado 31 de agosto, fecha en la que se documentó un repunte drástico en la atención médica a profesionales de la salud que presentaban diversos malestarios estomacales. Entre los síntomas más recurrentes manifestados por los médicos en formación destacaron dolor abdominal, diarrea, vómito y febrícula.
Las evaluaciones médicas y los análisis de laboratorio permitieron confirmar la presencia de la bacteria Salmonella spp. como el agente causal principal. Asimismo, las autoridades sanitarias identificaron un factor agravante en dos de los pacientes, quienes presentaron una coinfección adicional con Escherichia coli enterotoxigénica. Para el corte informativo del 3 de septiembre, un total de 41 residentes permanecían hospitalizados bajo estricta observación médica y tratamiento especializado, aunque se reportó que todos se encontraban fuera de peligro y con pronóstico estable.
Acciones en el comedor institucional y seguimiento académico
Las primeras indagatorias apuntan a que los contagios masivos guardan una relación directa con los alimentos distribuidos a través del comedor institucional subrogado del hospital. Ante esta situación de riesgo, la administración del centro de salud ordenó la suspensión temporal e inmediata del servicio de comedor para frenar nuevos contagios, mientras especialistas en epidemiología y control sanitario llevan a cabo las inspecciones pertinentes para esclarecer el origen exacto de la bacteria y deslindar responsabilidades.
Por su parte, la Facultad de Medicina de la UNAM reiteró que mantendrá un monitoreo permanente sobre la recuperación de cada uno de los residentes afectados, asegurando el respaldo institucional necesario. No obstante, el incidente dejó en evidencia la ausencia de una notificación directa y oportuna hacia la Universidad ante un evento que puso en riesgo la integridad de más de un centenar de profesionales médicos en activo.
