Tensión política en Parral por la gestión financiera
El gobierno municipal de Parral enfrenta un nuevo conflicto institucional luego de que la síndica Dalila Villalobos lanzara severas críticas contra el alcalde Salvador “Chava” Calderón. La funcionaria lo señaló públicamente por desatender las observaciones de fiscalización, mantener opacidad en el manejo de datos y restar importancia al delicado déficit económico que afecta las finanzas locales.
De acuerdo con la advertencia emitida por la sindicatura, esta falta de atención y planeación presupuestaria podría traducirse en el futuro en una deuda heredada sumamente pesada tanto para las próximas administraciones como para la ciudadanía en general, comprometiendo el desarrollo y la estabilidad económica de la demarcación.
Fiscalización firme pese a la resistencia institucional
Frente a las protestas y el malestar manifestado por distintas áreas del gobierno local debido a las revisiones exhaustivas, la síndica adoptó una postura tajante al señalar de manera literal: “Que se incomoden”. Asimismo, recalcó que bajo ninguna circunstancia detendrá sus funciones constitucionales de auditoría y supervisión de los recursos públicos.
La funcionaria enfatizó que el trabajo de vigilancia continuará rigurosamente en cada una de las dependencias, sin importar las presiones políticas o los intentos por obstaculizar las investigaciones internas sobre el estado que guarda la administración municipal.
Posibles consecuencias legales y desvío de responsabilidades
La titular de la sindicatura advirtió que, en caso de que las áreas del ayuntamiento persistan en incurrir en omisiones o se nieguen a entregar la información requerida, los expedientes serán turnados de manera formal ante instancias punitivas superiores. Entre las dependencias mencionadas se encuentran el Órgano Interno de Control, la Secretaría de la Función Pública y la Fiscalía Anticorrupción, con el propósito de fincar responsabilidades administrativas o penales según corresponda.
Finalmente, Villalobos responsabilizó de manera directa al presidente municipal Salvador “Chava” Calderón por la actitud y el desempeño de los integrantes de su gabinete, argumentando que corresponde a la máxima autoridad del municipio supervisar de forma directa el correcto actuar y la rendición de cuentas de sus funcionarios.
