STILO LIBRE: 17 DE JUNIO 2026
Mientras elementos de la Policía Municipal aseguraron y retiraron de circulación 172 motocicletas durante un operativo de inspección vehicular realizado este 16 de junio de 2026 en distintas vialidades y colonias de la capital, vuelve a surgir una pregunta inevitable: ¿no es acaso esta una tarea que debería encabezar el Departamento de Vialidad? Las autoridades municipales informaron que las unidades presentaban diversas irregularidades, desde falta de documentación y placas vigentes hasta alteraciones en los números de serie y conducción imprudente que ponía en riesgo la seguridad de terceros. Sin embargo, ante la ausencia de la autoridad especializada, una vez más fueron otras corporaciones las que terminaron asumiendo funciones que, en teoría, corresponden a quienes deberían vigilar el orden en las calles.
Y es que resulta difícil imaginar al Departamento de Vialidad encabezando este tipo de acciones cuando arrastra la pesada losa de ser una de las instituciones peor calificadas por la sociedad chihuahuense. La percepción ciudadana sobre corrupción, abusos y la recurrente práctica de las “mordidas” ha erosionado por completo su credibilidad. Entre operativos cuestionados y una imagen pública deteriorada, pareciera que sus esfuerzos están más enfocados en justificar su existencia que en recuperar la confianza de los ciudadanos. Mientras tanto, las motocicletas fueron enviadas a los corralones oficiales y la Policía Municipal anunció que los filtros de revisión continuarán de manera aleatoria para inhibir conductas ilícitas, haciendo el trabajo que muchos consideran debería realizar una autoridad vial que hace tiempo perdió la autoridad moral para encabezar este tipo de acciones.
Se puso interesante el ambiente en Ciudad Juárez. Resulta que la Guardia Nacional realizó un operativo que terminó con el aseguramiento y desmantelamiento de cerca de una veintena de estaciones de radio que, según las autoridades, operaban sin los permisos correspondientes y fuera de la regulación vigente. Cuentan que buena parte de los transmisores estaban concentrados en un mismo cerro y que los agentes no solo fueron por los equipos, sino que incluso anduvieron rastreando la ubicación de las cabinas para identificar a los posibles responsables. Nada nuevo bajo el sol para quienes conocen el mundo de la radiodifusión, donde no son pocos los que aseguran que existen estaciones funcionando en la ilegalidad, no solo en la frontera sino también en otras ciudades del estado, incluida Chihuahua capital.
Lo que más llamó la atención fue la rapidez y sigilo con el que se ejecutó el operativo. Porque si algo se comenta desde hace años es la existencia de “coyotes” y filtraciones dentro de las dependencias encargadas de supervisar el espectro radioeléctrico, personajes que supuestamente suelen advertir a los operadores irregulares antes de que lleguen los decomisos. Esta vez, dicen, nadie alcanzó a dar el pitazo. También circula la versión de que algunas de estas frecuencias transmitían programas particularmente críticos del Gobierno Federal e incluso promovían actividades relacionadas con movilizaciones de grupos provida, aunque no existe información oficial que vincule esos contenidos con el operativo. Lo cierto es que varias estaciones religiosas y algunas comerciales quedaron fuera del aire de un día para otro, demostrando que, cuando las autoridades deciden actuar, el silencio puede llegar más rápido que cualquier señal de radio.
Por más que el Mundial tenga acaparadas las pantallas, los verdaderos goles también se están anotando en la política chihuahuense. Y si alguien está festejando en el vestidor con marcador a favor es el alcalde juarense, Cruz Pérez Cuéllar.
Mientras algunos todavía estaban acomodando las pancartas y afinando los megáfonos para protestar afuera del Congreso del Estado, el partido ya había cambiado de cancha.
La primera anotación cayó cuando la discusión sobre la reforma electoral terminó exhibiendo algo que muchos sospechaban: que la propuesta de alternancia de género impulsada por el PAN tenía efectos directos sobre la carrera interna de Morena rumbo al 2027. No era precisamente un secreto de Estado. Si la reforma avanzaba tal como fue planteada, la principal beneficiada sería la senadora Andrea Chávez y el principal afectado sería Cruz Pérez Cuéllar.
Pero entonces vino el segundo gol.
Desde la Ciudad de México comenzaron a escucharse voces que no precisamente son menores dentro de Morena. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha insistido en que los temas de paridad deben construirse como principios generales y no como herramientas para acomodar tableros políticos específicos. Además, la discusión nacional sobre la reforma electoral sigue girando alrededor de fortalecer la participación de las mujeres sin convertir las reglas en trajes hechos a la medida de un aspirante o de un grupo político.
Y mientras tanto, desde Morena también han surgido posturas que cuestionan que cualquier reforma pueda tener dedicatoria personalizada.
El resultado práctico es que lo que se vendía como una gran ofensiva terminó pareciendo más un autogol.
Los manifestantes encabezados por Martha Serrano llegaron con la expectativa de presionar políticamente, pero la narrativa terminó moviéndose hacia otro lado. De pronto, el debate dejó de ser cómo impulsar a Andrea Chávez y pasó a ser si la reforma estaba diseñada para favorecer a alguien en particular.
Y cuando eso ocurre en política, normalmente el equipo que se siente beneficiado es el primero en ponerse nervioso.
Porque hay una realidad incómoda para muchos morenistas: una cosa es querer la candidatura y otra muy distinta es poder ganar la elección constitucional.
Incluso dentro del PAN existe la percepción de que una eventual candidatura de Andrea Chávez sería mucho más cómoda de enfrentar que la de Cruz Pérez Cuéllar. No porque la senadora carezca de presencia mediática —de eso tiene de sobra— sino porque la exposición permanente también genera desgaste permanente. En política, salir todos los días en la televisión no necesariamente significa sumar todos los días en las encuestas.
Cruz, en cambio, juega otro partido. Mientras unos concentran energía en redes sociales y declaraciones incendiarias, él sigue acumulando estructura territorial, relaciones políticas y resultados electorales. No por nada aparece constantemente en las listas de aspirantes más visibles de Morena rumbo al 2027.
Por eso la desesperación comienza a asomarse en algunos sectores.
Cuando un equipo va ganando, administra el tiempo.
Cuando un equipo va perdiendo, empieza a reclamarle al árbitro.
Y hoy la escena parece exactamente esa.
Unos están celebrando que sobrevivieron al primer periodo legislativo sin rasguños mayores. Otros siguen explicando por qué el resultado no refleja lo que pasó en la cancha.
Falta mucho campeonato por delante. Faltan encuestas, acuerdos nacionales, negociaciones internas y seguramente más de una sorpresa.
Pero al menos en esta jornada, el marcador parece claro.
Cruz Pérez Cuéllar 2.
Andrea Chávez 0.
Y mientras unos ya piensan en los octavos de final, otros siguen pidiendo revisión en el VAR.