Trump recula y descarta la retransmisión pública de la ejecución del autor del atentado en Fort Hood
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dado marcha atrás en su postura inicial y ha confirmado que la ejecución del excomandante militar responsable de la masacre de Fort Hood no se emitirá en directo por internet.
A pesar de este cambio de planes respecto al formato de difusión, el mandatario ratificó que la pena capital se llevará a cabo mediante un escuadrón de fusilamiento, tal como se había programado previamente para este caso de gran impacto nacional.
Un historial criminal calificado con dureza por la Casa Blanca
Durante el anuncio oficial realizado este jueves por la mañana, el jefe de Estado arremetió con dureza contra el responsable del ataque armado perpetrado años atrás dentro de instalaciones militares norteamericanas.
«Nidal Malik Hasan, un ex comandante del ejército de los Estados Unidos convertido en traidor, es un hombre malvado que mató a 13 personas, incluida una soldado embarazada, que murió, junto con su hijo, e hirió, muy seriamente, a 32 personas inocentes más», ha afirmado el presidente.
El debate sobre el impacto de la difusión digital
El líder norteamericano argumentó que la idea original de mostrar el procedimiento a través de plataformas digitales respondía a una estrategia para exhibir la firmeza del Estado frente al terrorismo internacional.
«Creo que la transmisión de la ejecución para que todos la vean podría haber sido un fuerte elemento disuasorio para que el mundo presenciara cómo Estados Unidos trata a los terroristas y a la basura como Hasan, pero muchas personas muy buenas y bien intencionadas preferirían no verlo morir, a través de la transmisión o a través de cualquier otro dispositivo visual», explicó.
Acceso restringido para los afectados directos
Ante las consideraciones de diversos sectores y ciudadanos preocupados por el impacto visual de un evento de esta magnitud en las pantallas, la administración federal decidió modificar los permisos de visualización.
«Él morirá», prosigue Trump, «según lo programado, por escuadrón de fusilamiento, pero no se transmitirá. Dicho esto, la ejecución puede ser vista en persona por las familias inmediatas de las víctimas, si así lo desean».
De esta manera, el proceso judicial y su fase final punitiva concluirán sin la exposición mediática global que se había sugerido inicialmente, reservando el acceso presencial exclusivamente a los allegados de los afectados por la tragedia.
