El nacimiento de una alternativa ciudadana
La medianoche en Belgrado estuvo marcada por la incredulidad y la euforia cuando la coalición emergente La Lista de los Estudiantes – Los Estudiantes Ganan conquistó el 53% de los votos en los comicios legislativos anticipados. Esta cifra se tradujo de inmediato en 139 escaños de un total de 250 en el Parlamento serbio, sellando un hito histórico para la política balcánica.
Este triunfo sepulta la hegemonía institucional del Partido Progresista Serbio (SNS) y del mandatario Aleksandar Vučić, quienes habían mantenido el control férreo del país desde el año 2014. Lo que comenzó como una revuelta en las aulas se transformó en una maquinaria electoral capaz de desafiar las estructuras de poder más arraigadas.
Del desastre ferroviario a la movilización masiva
El detonante de esta transformación ocurrió el 1 de noviembre de 2024, momento en el cual el desplome de la marquesina en la terminal ferroviaria de Novi Sad cobró la vida de 16 personas. Esta catástrofe canalizó la frustración acumulada de la juventud contra la gestión gubernamental.
Las demandas iniciales exigían transparencia documental y el esclarecimiento de responsabilidades penales. Sin embargo, la protesta escaló rápidamente hasta dar forma al colectivo Blokade, una red de resistencia fundamentada en asambleas universitarias abiertas donde las decisiones se tomaban de manera horizontal, sin una cúpula jerárquica tradicional.
Pluralidad y estrategia territorial
Lejos de responder a una sola corriente ideológica, las listas electorales integraron a perfiles heterogéneos que abarcaban desde agricultores hasta académicos. “Por supuesto que hay diferencias ideológicas, pero las hemos dejado a un lado”, valoró la candidata Katarina Šćepanović durante la campaña previa a la cita con las urnas.
En el plano geopolítico, la agrupación mantuvo una postura equilibrada respecto a los equilibrios internacionales, apostando por mantener el acercamiento a la Unión Europea sin romper lazos tradicionales. “Las negociaciones de adhesión a la Unión Europea van a continuar, porque los capítulos que están sobre la mesa coinciden precisamente con las cuestiones en las que queremos centrarnos”, apuntó la propia Šćepanović.
El fin de una era en Belgrado
Ante la contundencia de los datos preliminares, el propio Aleksandar Vučić compareció antes de la medianoche para admitir públicamente el revés electoral de su espacio político. “Está claro que hemos perdido estas elecciones. La Lista de los Estudiantes ha ganado; tendrán entre 135 y 140 escaños y nosotros tendremos unos 105”, reconoció el dirigente.
El desafío inmediato para los nuevos legisladores radica en sanear el sistema judicial y garantizar contrapesos institucionales efectivos. “La clave es aprobar las leyes necesarias para desmantelar el sistema corrupto y reforzar las instituciones con personas verdaderamente capacitadas”, sentenció Katarina Šćepanović, marcando la hoja de ruta para la nueva legislatura.
La consolidación de esta plataforma ciudadana redefine el panorama político del país y demuestra la capacidad de organización juvenil frente al desgaste de los liderazgos tradicionales. En palabras de la activista Marta Pijević tras conocer los resultados definitivos: “Hace dos años, cuando se cayó la marquesina, no sabíamos nada. Éramos estudiantes… y dijimos ¡que le den a esto! Y lo hicimos, nos unimos por lo mismo, y ganamos”.
