
Indignación por un nuevo caso de violencia urbana en el Estado de México
Un nuevo episodio de intolerancia quedó al descubierto en el municipio de Coacalco, ubicado en el Estado de México, cuando una clienta protagonizó una severa agresión física y verbal en contra de un trabajador del sector de entregas a domicilio.
Los hechos, que rápidamente generaron reacciones de repudio en las plataformas digitales, tuvieron como protagonista a una mujer a quien los usuarios bautizaron en redes sociales bajo el mote de «Lady Patadas». La furia de la agresora se desató presuntamente por una disputa relacionada con los tiempos o la forma en la que se gestionaba la entrega de un pedido.
La agresión contra el trabajador de plataforma
De acuerdo con los datos recabados sobre el incidente, el joven repartidor se encontraba cumpliendo con sus funciones habituales cuando fue abordado por la ciudadana. En lugar de resolver la situación por la vía pacífica, la mujer comenzó a lanzarle una serie de insultos altisonantes frente a la mirada de transeúntes.
La tensión escaló de manera drástica cuando la implicada pasó de las ofensas verbales a los ataques físicos, propinándole múltiples patadas al repartidor mientras este intentaba mantener la compostura y resguardar tanto su integridad como los artículos que transportaba.
El impacto de la violencia en el sector de repartidores
Este tipo de situaciones vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad a la que se enfrentan diariamente miles de trabajadores de aplicaciones móviles. En los últimos años, las agresiones hacia repartidores y personal de servicio se han incrementado de manera notable, evidenciando la falta de protocolos efectivos de protección y el escaso respeto hacia quienes desempeñan estas labores de economía colaborativa.
Hasta el momento, las autoridades locales del Estado de México no han emitido un comunicado oficial sobre la posible interposición de una denuncia formal por parte del afectado, aunque colectivos ciudadanos y usuarios de internet exigen que se identifique plenamente a la agresora para que responda legalmente por los daños físicos y morales ocasionados al joven trabajador en el municipio de Coacalco.
