La mañana de este lunes, la violencia volvió a sacudir las vialidades del centro del país cuando un automovilista particular y un trabajador de la distribuidora de agua purificada Bonafina fueron privados de la vida en un aparente ataque directo perpetrado sobre la transitada carretera México-Puebla, una de las arterias viales con mayor flujo vehicular y comercial en los límites territoriales del estado de México.
Ataque armado en plena vía pública
De acuerdo con los reportes preliminares emitidos por las corporaciones de seguridad que atendieron el llamado de emergencia, los hechos ocurrieron en las primeras horas de la jornada, momento en el que la circulación vehicular comenzaba a intensificarse. En el sitio quedaron siniestrados un automóvil tipo Charger, conducido por una de las víctimas, y una unidad de reparto perteneciente a la empresa purificadora de agua.
Las detonaciones de arma de fuego generaron momentos de profunda angustia y temor entre decenas de automovilistas, transportistas y pasajeros que transitaban por el lugar, quienes de inmediato buscaron ponerse a salvo y solicitaron la intervención urgente de los cuerpos de rescate y de las fuerzas del orden a través de los números de emergencia.
Despliegue policial y acordonamiento de la zona
Minutos después del reporte, elementos de la policía municipal y estatal arribaron al tramo carretero para asegurar el perímetro y evitar la contaminación de la escena del crimen. La presencia de las autoridades afectó severamente la circulación vehicular, provocando kilométricas filas de vehículos varados mientras los servicios de emergencia realizaban las maniobras correspondientes.
Paramédicos que acudieron a brindar los primeros auxilios confirmaron que ambas personas ya no contaban con signos vitales debido a la gravedad de las lesiones provocadas por los impactos de bala, por lo que el área fue entregada de inmediato al personal de la fiscalía general de justicia.
Inician las indagatorias ministeriales
Agentes de la policía de investigación y peritos forenses se presentaron en el sitio para llevar a cabo la recolección de indicios balísticos, la toma de huellas y el levantamiento de los cuerpos, los cuales fueron trasladados en calidad de desconocidos a las instalaciones del servicio médico forense para practicarles la necropsia de ley.
Hasta el momento, las autoridades competentes no han emitido una postura oficial sobre el móvil exacto de este doble homicidio ni se ha informado sobre la detención de personas sospechosas relacionadas con el ataque armado. La carpeta de investigación continúa abierta para esclarecer la mecánica de los hechos y dar con los responsables de este suceso que enluta nuevamente a las familias mexiquenses.
