Y, ¿quién va a defender a las audiencias?

El Doctor Patán celebra que la 4T, en su glorioso segundo piso, tan lleno de impulsos socialdemócratas gracias a la Presidenta con la que Llegaron Todas y Equipada con Excel (PCLQLLTYECE), se lance con firmeza a controlar a los medios y las redes, que, lo hemos comprobado en estos ocho años de revolución de las conciencias, se niegan a cumplir con su primerísimo deber: servir de altavoces de la Cuarta, que va. Ni modo. Se lo buscaron. El movimiento apeló, ya vemos que ingenuamente, a su conciencia. Fue inútil. Lo que sigue, pues, son las multas, y ojalá que no nos hagan llegar más lejos. La socialdemocracia también sabe meter fuerte la pierna, ¿eh?
El único pendiente que nos queda es decidir quién se encargará de “regular” a los medios, las redes y demás, por, ya saben, los “derechos de las audiencias”, con las que, hay que reconocerlo, tenemos una deuda de larga data: debimos ponernos a definir todos los contenidos hace varios años, cuando empezaba esta época gloriosa de la historia patria, sin medias tintas.
El Doctor pensó, primero, en la CNDH. ¿Han visto la agudeza que proyecta su titular, el filo de esa mirada, su energía inagotable? Es lo que se necesita para una tarea de esta naturaleza. Sin embargo, la Comisión tiene una encomienda patriótica que no puede supeditarse a asunto alguno: la defensa de nuestras fuerzas armadas. No podemos distraerla.
Pensé luego en el Cuau. Sé que les parecerá una idea rara, pero recuerden que ya amagó, gallardamente, con lanzar lo que la oposición moralmente derrotada llama la “ley señoro”, esa ley en pro de los hombres maltratados por las mujeres. Bueno, eso también se necesita: ímpetus disruptores; pensar fuera de la caja, sin prejuicios ni miedos al qué dirán. El problema es su salud cardiaca. No podemos robarle tiempo al pádel. Otra idea: Adán Augusto, hombre cultérrimo y, sobre todo, hombre que ha enfrentado a los medios con la dignidad de su ley del hielo. Seguro que barrería –no empiecen con referencias ridículas, por favor– con la calumnia, las fake news, las fronteras borrosas entre opinión e información. Lo que pasa es que se viene una elección muy complicada, con la que, al parecer, está involucrado con ese corazón de fuego tan suyo. Tampoco podemos distraerlo.
Así las cosas, el Doctor tiene que pedirle un esfuerzo extra al que tanto ha hecho por nosotros, al que hace horas extra más horas extra en la defensa de la nación. Al ejército. A ver quién se atreve a discutirle una defensa de audiencia a un fusil Xiuhcóatl.
@juliopatan09
