Polémica en el partido verde británico por la moción sobre el sionismo
El máximo representante del Partido Verde en Inglaterra y Gales, Zack Polanski, ha defendido públicamente la controvertida decisión de su formación de equiparar el sionismo con el racismo. Durante una intervención en la cadena pública BBC, el político fue cuestionado directamente sobre si el Estado de Israel posee legitimidad para existir. Su respuesta fue categórica al señalar que no cree que “ningún Estado tenga el derecho a existir según la legislación internacional”.
Esta postura se produce después de que el congreso anual de la formación verde aprobara una resolución para instar a que el sionismo sea catalogado formalmente como una forma de racismo. La propuesta también aboga por reemplazar el actual territorio israelí por un Estado palestino que garantice derechos iguales para todos. Dicha iniciativa salió adelante con 1.022 votos a favor y 813 en contra entre los militantes.
Divisiones internas y retroceso en las encuestas
El posicionamiento de Polanski ha provocado fracturas evidentes dentro de su propio espacio político, al punto de que cuatro de los cinco diputados que el grupo posee en el Parlamento nacional han optado por distanciarse del texto aprobado. Paralelamente, el co-líder del sector escocés de los verdes respaldó la idea de que la fundación de Israel constituyó un acto de racismo, aunque matizó su desacuerdo con otros puntos de la moción.
Este debate interno coincide con un momento político delicado para Polanski, quien sufrió una derrota electoral reciente en un distrito londinense frente al Partido Laborista. En el plano demoscópico, la intención de voto hacia los ecologistas ha sufrido un retroceso notable, pasando del 18% de apoyo registrado a principios de año hasta situarse en torno al 10% en las mediciones recientes.
Justificación del líder verde y contexto internacional
A pesar del coste político y de que más de la mitad de los ciudadanos encuestados por Ipsos tienen una percepción negativa de su figura, Polanski restó importancia a la polémica. “Lo que es controvertido es que 75.000 palestinos hayan sido asesinados en los últimos años, y que más niñños hayan sufrido amputaciones que nunca en la historia moderna”, argumentó, insistiendo en que “el sionismo es racismo en su aplicación práctica”.
Mientras tanto, el escenario político en el Reino Unido experimenta movimientos respecto a Oriente Próximo, con diversas administraciones y sectores presionando mediante la restricción de relaciones comerciales con asentamientos considerados ilegales. Pese al repunte laborista en los sondeos, el líder verde pronostica que el respaldo a sus adversarios será meramente coyuntural y confía en que la ciudadanía terminará validando las tesis de su partido a largo plazo.
